Gustavo Morales
Poeta recién llegado
La estupidez era su mayor virtud. La mayoría del tiempo culpaba a la soledad, pero entre risas y llantos, su mirada se nublaba tanto que no podía ver la salida; estaba atrapado entre el amor y el deseo, entre amar a alguien y el deseo desenfrenado por apagar la soledad. No sabia que esperaba, pero esperaba sin cesar; talves quería que le desnudaran el alma, o simplemente que le acompañaran por las noches frías en las que él vivía. Sea lo que sea que quería no podía decidir entre aquellas dos pasiones.