No me quieras
No me atrapes
No vayas a juzgar mis maneras
Tampoco preguntemos demasiado
No empeñemos nuestro ego
en descubrir fósiles de antaño
en sacar a relucir verdades de bolsillo,
no aquí,
en este mundo ansioso,
tan lleno de recovecos ingratos,
no ahora,
que todo es más bien nada
y la noche se nos escapa entre los labios
concediéndonos el sagrado derecho
a desaparecer.
No me atrapes
No vayas a juzgar mis maneras
Tampoco preguntemos demasiado
No empeñemos nuestro ego
en descubrir fósiles de antaño
en sacar a relucir verdades de bolsillo,
no aquí,
en este mundo ansioso,
tan lleno de recovecos ingratos,
no ahora,
que todo es más bien nada
y la noche se nos escapa entre los labios
concediéndonos el sagrado derecho
a desaparecer.