El banco se mecía inmóvil
bajo el influjo verde leña del musgo lejano que lo habita.
El tronco humilde sueña bajo lluvia audaz
salobre que aparece en la noche inaugural.
El banco se mecía inmóvil, feliz en su manto fresco de lluvia nueva de espeso verdor, de tarde vacía de niños
sin plazas sin juegos
sin auras.
bajo el influjo verde leña del musgo lejano que lo habita.
El tronco humilde sueña bajo lluvia audaz
salobre que aparece en la noche inaugural.
El banco se mecía inmóvil, feliz en su manto fresco de lluvia nueva de espeso verdor, de tarde vacía de niños
sin plazas sin juegos
sin auras.