elena morado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por qué duele tanto cuando duele!
Eso debió de pensar ayer cuando decidió irse a sus 13,
no pudo combatir al maldito genio del cristal
sólo no pudo
a veces no podemos
no hay más.
Odiaba los platos, las cucharas, los manteles
la comida del domingo
las meriendas copiosas.
Su cuerpo delgado y menudo se volvía grande delante del espejo.
Ahora sus padres y su hermano
se han vuelto menudos y pequeños de repente
y ningún espejo les devuelve a su estado natural.
Una frase en su lápìda:
-si un milagro te devolviese a casa, posiblemente alguna cosa cambiaríamos
pero jamás el modo en que te amamos-.
Antonia Mauro del Blanco
Eso debió de pensar ayer cuando decidió irse a sus 13,
no pudo combatir al maldito genio del cristal
sólo no pudo
a veces no podemos
no hay más.
Odiaba los platos, las cucharas, los manteles
la comida del domingo
las meriendas copiosas.
Su cuerpo delgado y menudo se volvía grande delante del espejo.
Ahora sus padres y su hermano
se han vuelto menudos y pequeños de repente
y ningún espejo les devuelve a su estado natural.
Una frase en su lápìda:
-si un milagro te devolviese a casa, posiblemente alguna cosa cambiaríamos
pero jamás el modo en que te amamos-.
Antonia Mauro del Blanco
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