I N E X O R A B L E M E N T E
Tiempo, palpitando entre ruedas,
inexorable cadena,
números que marcan las vidas,
el nacimiento, la adolescencia,
los 21 años, marcaban la mayoría,
que no de edad sino de autonomía,
ficticia, real, burocrática, legal,
que de casi nada nos protegía,
seguimos atados al reloj,
por el resto de nuestras vidas.
Recuerdos, olores, sabores,
vivencias desconocidas, aprendizajes
el primer el amor, hay un último?
o el amor es amor, en cada minuto.
Las parejas, los hijos, los hermanos,
los abuelos,
los tíos, los primos, los cuñados,
los suegros.
Y tu ahí, como la manecilla larga del reloj,
marcando minutos, marcando horas,
yo marco los pasos mas despacito,
soy más corta,
mis segundos son intensos,
apasionados, no tienen demora.
Y en cada espacio, en cada cajita,
voy guardando mis secretos,
así completo el puzzle de mi vida.
Tus detalles, tu cariño, tu adoración,
casi de niño,
me emocionan, me enternecen,
quien no te quiera, tiene delito.
Tiempo, palpitando entre ruedas,
inexorable cadena,
números que marcan las vidas,
el nacimiento, la adolescencia,
los 21 años, marcaban la mayoría,
que no de edad sino de autonomía,
ficticia, real, burocrática, legal,
que de casi nada nos protegía,
seguimos atados al reloj,
por el resto de nuestras vidas.
Recuerdos, olores, sabores,
vivencias desconocidas, aprendizajes
el primer el amor, hay un último?
o el amor es amor, en cada minuto.
Las parejas, los hijos, los hermanos,
los abuelos,
los tíos, los primos, los cuñados,
los suegros.
Y tu ahí, como la manecilla larga del reloj,
marcando minutos, marcando horas,
yo marco los pasos mas despacito,
soy más corta,
mis segundos son intensos,
apasionados, no tienen demora.
Y en cada espacio, en cada cajita,
voy guardando mis secretos,
así completo el puzzle de mi vida.
Tus detalles, tu cariño, tu adoración,
casi de niño,
me emocionan, me enternecen,
quien no te quiera, tiene delito.