Ligia Calderón Romero
Poeta veterano en el portal
Recuerdo un inmenso patio
frente a la vieja casona,
frente al patio los cafetos
y más allá, como ángeles,
sonoras iban las aguas.
En una tarde de invierno
sobre la morena tierra
después de las fuertes lluvias
algarabía de niños
—descalzos los pies y el seso—
saltando de charco en charco.
Por la mañana mi madre
al cielo el grito ponía.
No son niños, son potrillos
los que habitan en mi casa.
Salgan de la cama dijo.
En breve nos puso en pie.
Agua y escobas en mano.
"Recompongan esas crestas
de gallo que ayer hicieron,
y regresen cuando hayan
terminado la faena".
Con el patio recompuesto
fuimos a desayunar
las ricas tortillas hechas
por las manos de mi madre.
abril 1, 2022
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