Princesa Mexicana
Poeta asiduo al portal
La dulce infancia se alejo de mí,
Convirtiéndose en millares de recuerdos borrosos
Y otros tantos que alimentan el abismo del olvido.
La dulce infancia ha partido ya a un lugar
Crudo y frió en mi mente sin retorno.
La amarga soledad invade mi espacio,
Y la melancolía por lo perdido no me deja en paz.
¡Dulce infancia! Para ti un adiós,
Para mi constante desarrollo un hola para siempre;
Los sueños de inocencia se han desvanecido,
Han sido sustituidos por insoportable monotonía.
Las rosas blancas,
Las mariposas que las acechaban
Y el roció que por las mañanas las bañaba
Han dejado de tener importancia, han dejado de sorprender.
Mi estresante y desdichada realidad
Con mi ayuda, logro romper sin más
La magia otorgada alguna vez
Por mi disuelta y dulce infancia.
Convirtiéndose en millares de recuerdos borrosos
Y otros tantos que alimentan el abismo del olvido.
La dulce infancia ha partido ya a un lugar
Crudo y frió en mi mente sin retorno.
La amarga soledad invade mi espacio,
Y la melancolía por lo perdido no me deja en paz.
¡Dulce infancia! Para ti un adiós,
Para mi constante desarrollo un hola para siempre;
Los sueños de inocencia se han desvanecido,
Han sido sustituidos por insoportable monotonía.
Las rosas blancas,
Las mariposas que las acechaban
Y el roció que por las mañanas las bañaba
Han dejado de tener importancia, han dejado de sorprender.
Mi estresante y desdichada realidad
Con mi ayuda, logro romper sin más
La magia otorgada alguna vez
Por mi disuelta y dulce infancia.