despertando
Poeta adicto al portal
Quise profundizar en el inferno,
llamé a Alighieri para preguntarle
cómo conoció esa temible cárcel;
el mal quedó preso en sus aposentos.
¡Cuántos tormentos allí presencio!,
¡cuán gran y devastador fuego
consume los corrompidos cuerpos!
Allí no existe la paz ni el silencio.
Orco es tan grosero, obsceno, blasfemo,
`por el valle Hinón ¡oh insaciable mal!;
escalofriante, atroz, dolor inmenso….
La belleza, el amor, la ilusión;
en su cruel condena se extinguieron,
y la vida se tornó a destrucción.
llamé a Alighieri para preguntarle
cómo conoció esa temible cárcel;
el mal quedó preso en sus aposentos.
¡Cuántos tormentos allí presencio!,
¡cuán gran y devastador fuego
consume los corrompidos cuerpos!
Allí no existe la paz ni el silencio.
Orco es tan grosero, obsceno, blasfemo,
`por el valle Hinón ¡oh insaciable mal!;
escalofriante, atroz, dolor inmenso….
La belleza, el amor, la ilusión;
en su cruel condena se extinguieron,
y la vida se tornó a destrucción.