Alberto J. Pacheco Buezo
Poeta recién llegado
Con la mente derrumbada,
pero entre las piernas un gozo.
Con los hígados llenos de todo eso que me mata,
pero más calmado.
Durante las noches, miradas al asbesto que me desea un cáncer.
Las mañanas, un café sin olor por culpa del olor a otro sexo
con el que no tengo anillos.
En el trabajo, los pensamientos lascivos le taladran el culo a la nueva.
Por las tardes, ensarto mis pecados
en la humanidad de una amante.
Al volver a casa, el ciclo se repite.
Dormido resucitan las razones para irme al infierno,
despierto las cumplo.
En las embestidas más hombre,
en los acabares, más maldito.
En los retornos más solo y en el alma, más morir.
pero entre las piernas un gozo.
Con los hígados llenos de todo eso que me mata,
pero más calmado.
Durante las noches, miradas al asbesto que me desea un cáncer.
Las mañanas, un café sin olor por culpa del olor a otro sexo
con el que no tengo anillos.
En el trabajo, los pensamientos lascivos le taladran el culo a la nueva.
Por las tardes, ensarto mis pecados
en la humanidad de una amante.
Al volver a casa, el ciclo se repite.
Dormido resucitan las razones para irme al infierno,
despierto las cumplo.
En las embestidas más hombre,
en los acabares, más maldito.
En los retornos más solo y en el alma, más morir.