Paisaje crudo congelado,
blanca nieve que esconde el frío,
sobre el suelo huesos helados,
bajo cartón sueño intranquilo.
Debajo del inmóvil puente,
donde hielo escupe el río,
por ser de un color distinto,
los rapados abrieron mi frente,
mas frío que el invierno su instinto,
con mi sangre ardió el rocío,
en las flores presas de la fuente.
Lágrimas heladas en los árboles,
no creo merecer más palizas,
bastante duro este infierno helado es,
que deja este cuerpo hecho trizas.
La venganza del sol es suicida,
pero no llega entre las piedras,
resisten a la luz matutina,
mientras esta estancia no medra.
La violencia siempre constante,
permanece en el infierno helado,
sin cómplice calor amante,
normal es morir olvidado.
Mis pies resquebrajan el tiempo
paralizado a bajo cero,
hipotérmico pierdo mis sueños,
despierto dentro del agujero.
En el día busco las alturas,
en la noche un buen refugio,
donde los grados caigan despacio,
al tiempo que sube la luna,
no temo caminar a oscuras
mientras escribo este prefacio,
que precede a mas amarguras.
La primavera en total expresión,
esta vida mía ha rescatado,
aún recuerdo ese infierno helado,
en lo más hondo del corazón.
blanca nieve que esconde el frío,
sobre el suelo huesos helados,
bajo cartón sueño intranquilo.
Debajo del inmóvil puente,
donde hielo escupe el río,
por ser de un color distinto,
los rapados abrieron mi frente,
mas frío que el invierno su instinto,
con mi sangre ardió el rocío,
en las flores presas de la fuente.
Lágrimas heladas en los árboles,
no creo merecer más palizas,
bastante duro este infierno helado es,
que deja este cuerpo hecho trizas.
La venganza del sol es suicida,
pero no llega entre las piedras,
resisten a la luz matutina,
mientras esta estancia no medra.
La violencia siempre constante,
permanece en el infierno helado,
sin cómplice calor amante,
normal es morir olvidado.
Mis pies resquebrajan el tiempo
paralizado a bajo cero,
hipotérmico pierdo mis sueños,
despierto dentro del agujero.
En el día busco las alturas,
en la noche un buen refugio,
donde los grados caigan despacio,
al tiempo que sube la luna,
no temo caminar a oscuras
mientras escribo este prefacio,
que precede a mas amarguras.
La primavera en total expresión,
esta vida mía ha rescatado,
aún recuerdo ese infierno helado,
en lo más hondo del corazón.