Martín Terán
Poeta recién llegado
III
A veces se trata a la mañana
como finito vermú, musaraña
tal recuerdo de mi enferma susana
que detrás de las paredes está y nos araña
Su perfume es el olvidado polvo
que se esconde como orgánico espectro
y su sonrisa de órgano siniestro
es prueba que recuerda que estuvo
La afinidad del fuego acontece
Que mi tristeza existe desde siempre
mi engranaje que en sinfonía obedece
a las nubes y su danza lúgubre
En tiempos a mi corazón parece
que el tiempo demás lo extraña
por eso tanto tiempo me acompaña
y me abraza y me escupe acontece
Así mi deporte jamás perece
puedo clamar que calmo mis fragores
entre tanto continúen los pavores
y fervores que mi susana siempre luce
A veces se trata a la mañana
como finito vermú, musaraña
tal recuerdo de mi enferma susana
que detrás de las paredes está y nos araña
Su perfume es el olvidado polvo
que se esconde como orgánico espectro
y su sonrisa de órgano siniestro
es prueba que recuerda que estuvo
La afinidad del fuego acontece
Que mi tristeza existe desde siempre
mi engranaje que en sinfonía obedece
a las nubes y su danza lúgubre
En tiempos a mi corazón parece
que el tiempo demás lo extraña
por eso tanto tiempo me acompaña
y me abraza y me escupe acontece
Así mi deporte jamás perece
puedo clamar que calmo mis fragores
entre tanto continúen los pavores
y fervores que mi susana siempre luce