Alexiz
Poeta adicto al portal
Mi séquito de seguidores
se ha desvanecido en la neblina,
y mis pájaros cantores
perecieron tan cerca de la cima.
Mis esperanzas -no tan vanas e incoloras-
se han vuelto inasequibles de momento,
y junto a ti, que hoy tanto lloras,
se vuelven calcáreos monumentos.
En este río sin cielo, y sin mar, sin agua
nadábamos tan desnudos, con la piel tan seca
y en aquel desvelo de añoranzas que se fragua
entonábamos himnos a nuestra fantasía, a nuestra meca.
Y hoy en mi diván, y mi zaguán y mis jardines
que el tiempo arrasa
arde junto a la esperanza en rojas brasas
la posibilidad de ver a mis aves y mis adoquines
en la cima de los himalayas...
se ha desvanecido en la neblina,
y mis pájaros cantores
perecieron tan cerca de la cima.
Mis esperanzas -no tan vanas e incoloras-
se han vuelto inasequibles de momento,
y junto a ti, que hoy tanto lloras,
se vuelven calcáreos monumentos.
En este río sin cielo, y sin mar, sin agua
nadábamos tan desnudos, con la piel tan seca
y en aquel desvelo de añoranzas que se fragua
entonábamos himnos a nuestra fantasía, a nuestra meca.
Y hoy en mi diván, y mi zaguán y mis jardines
que el tiempo arrasa
arde junto a la esperanza en rojas brasas
la posibilidad de ver a mis aves y mis adoquines
en la cima de los himalayas...