Alma etérea
Poeta fiel al portal
Reposa la ciudad ,
en su pausa dominguera
al arrullo de un plata y su caudal rebelde
Un frío irrespetuoso
ignora los ropajes pueblerinos
congela los huesos entusiastas
adormece la piel esperanzada
No son tus calles las mías
ni este cielo tan lejano
ni tus tristes azoteas
destilando soledad
Nunca tan cerca tu casa,
nunca tan lejos de mi...
en su pausa dominguera
al arrullo de un plata y su caudal rebelde
Un frío irrespetuoso
ignora los ropajes pueblerinos
congela los huesos entusiastas
adormece la piel esperanzada
No son tus calles las mías
ni este cielo tan lejano
ni tus tristes azoteas
destilando soledad
Nunca tan cerca tu casa,
nunca tan lejos de mi...
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