Inmortal

QUINSONNAS

Poeta fiel al portal
226850119.jpg






Viviendo sin jamás envejecer
un necio no dejaba de sufrir
efímero al momento de pensar
lo envuelto en soledad que se iba a ver.

Eterno era su mágico elixir
creyéndolo a su gusto disfrutar
de forma continuada sin temer
los miedos y pavores de morir.

Perenne en ocasiones de gozar
la muerte no la quiso comprender
reacio a que dejara de latir
su cuerpo de constante respirar.

Los años confirmaron su poder
dichoso con los suyos al reír
y apenas sin atisbos de alcanzar
el precio del continuo amanecer.

Los suyos empezaron a partir
muriendo poco a poco a su pesar
dejándolo marchito sin tener
alguno que durara su vivir.

A todos sin remedio fue a enterrar
después de contemplarlos al nacer
tan sólo consiguiendo compartir
el tiempo de su vida y de su andar.

Quemado en una pira sin arder
las épocas tardaron en venir
sufriendo su egoísmo frente a un mar
carente de unos barcos que mecer.

En vano nada pudo corregir
y preso sin amor volver a dar
llegó defenestrado a enloquecer,
llorando sin poderse permitir
a nadie tan siquiera un poco amar.

 
Última edición:
No es fácil contar una historia en un poema, y que ésta quede armoniosa y comprensible. Tu poema logra eso, contarnos una buena historia, y además dejar un profundo mensaje.
Me gustó mucho, saludos cordiales, poeta.
 
226850119.jpg






Viviendo sin jamás envejecer
un necio no dejaba de sufrir
efímero al momento de pensar
lo envuelto en soledad que se iba a ver.

Eterno era su mágico elixir
creyéndolo a su gusto disfrutar
de forma continuada sin temer
los miedos y pavores de morir.

Perenne en ocasiones de gozar
la muerte no la quiso comprender
reacio a que dejara de latir
su cuerpo de constante respirar.

Los años confirmaron su poder
dichoso con los suyos al reír
y apenas sin atisbos de alcanzar
el precio del continuo amanecer.

Los suyos empezaron a partir
muriendo poco a poco a su pesar
dejándolo marchito sin tener
alguno que durara su vivir.

A todos sin remedio fue a enterrar
después de contemplarlos al nacer
tan sólo consiguiendo compartir
el tiempo de su vida y de su andar.

Quemado en una pira sin arder
las épocas tardaron en venir
sufriendo su egoísmo frente a un mar
carente de unos barcos que mecer.

En vano nada pudo corregir
y preso sin amor volver a dar
llegó defenestrado a enloquecer,
llorando sin poderse permitir
a nadie tan siquiera un poco amar.

Es conmovedor, en la película, ver como MacLeod no se desprende de su esposa Heather incluso siglos después de muerta. Por supuesto, tu poema lo describe a la perfección. Grande Queen. Saludos cordiales para ti QUINSONNAS.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba