Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tú insistes en alejarte,
me das la espalda y escapas.
Me niegas tu amargada existencia
que es azúcar para mi alma.
Intento retenerte
pero te dispersas como la niebla.
Intento besarte
pero esquivas mis labios
y huyes de mi cuerpo que te desea.
Sólo me brindas tu silencio
y me pagas con tu ausencia.
Ignoras que mi corazón se desangra,
que en mis ojos,
la tristeza se condensa
y que mis lágrimas
nacen y mueren en la soledad,
en las noches largas
cuando olvido que existe el mundo
y recuerdo lo que fuimos.
Me duele tanto no tenerte,
aunque creo que nunca te tuve.
Es innegable este dolor,
esta sensación de asfixia
y este frío que causa hipotermia.
Es inexplicable tu decisión
de arrancarme el corazón
y causar un desierto de amor
y un diluvio de tristeza.
Te llevaste de mi cielo, todas las estrellas
y la luz del Sol que pintaba mi Luna.
Me dejaste en plena oscuridad
para poder ver cuán negro es tu desprecio.
Comprendo que te fuiste sin mirar atrás
sólo para no ver el caos que provocaste en mi mundo.
me das la espalda y escapas.
Me niegas tu amargada existencia
que es azúcar para mi alma.
Intento retenerte
pero te dispersas como la niebla.
Intento besarte
pero esquivas mis labios
y huyes de mi cuerpo que te desea.
Sólo me brindas tu silencio
y me pagas con tu ausencia.
Ignoras que mi corazón se desangra,
que en mis ojos,
la tristeza se condensa
y que mis lágrimas
nacen y mueren en la soledad,
en las noches largas
cuando olvido que existe el mundo
y recuerdo lo que fuimos.
Me duele tanto no tenerte,
aunque creo que nunca te tuve.
Es innegable este dolor,
esta sensación de asfixia
y este frío que causa hipotermia.
Es inexplicable tu decisión
de arrancarme el corazón
y causar un desierto de amor
y un diluvio de tristeza.
Te llevaste de mi cielo, todas las estrellas
y la luz del Sol que pintaba mi Luna.
Me dejaste en plena oscuridad
para poder ver cuán negro es tu desprecio.
Comprendo que te fuiste sin mirar atrás
sólo para no ver el caos que provocaste en mi mundo.