• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Inquietud

Marco Antonio Morales O.

Poeta que considera el portal su segunda casa
A: Metatrón

Las ninfas invisibles
oraban al aparecer la aurora:
´Qué no se acabe el venado,
el ciervo, el caballo, el conejo,
el elefante, el pavo y la ballena.´´
Los pájaros cantaban
al aparecer la aurora:
´´Qué no se acaben las hojas
del árbol, casa de nuestros nidos.´´
Los delfines oraban
al aparecer la aurora:
´´Qué pare la contaminación de las aguas,
qué acabe la contaminación de los ríos
y que no muera el último pescador.´´
En el crepúsculo vespertino
suplicantas y suplicantes dormían
agitadamente y en sus sueños decían:
´´Qué no se extinga el aíre,
qué no desaparezcan vegetales
y seres de carne y sangre,
qué no se acabe el aíre,
qué siga respirando la tierra.
 
Última edición:
Esperemos que Metatrón o quien sea escuche las plegarias, mientras tanto que cada uno haga lo que esté en su mano, está bien para empezar el día y despertar la conciencia.
Saludos y bienvenido poeta
 
Expresas muy bien en tu poema lo que casi todos sentimos por todas esas mismas cosas que mencionas. Y es muy cierto lo que comenta Huellas, todos deberíamos poner nuestro granito de arena para que nuestro mundo siga teniendo esas bellas bendiciones que tanto admiramos y disfrutamos y que tu tan hábilmente describes.
 
A: Metatrón

Las ninfas invisibles
oraban al aparecer la aurora:
´Qué no se acabe el venado,
el ciervo, el caballo, el conejo,
el elefante, el pavo y la ballena.´´
Los pájaros cantaban
al aparecer la aurora:
´´Qué no se acaben las hojas
del árbol, casa de nuestros nidos.´´
Los delfines oraban
al aparecer la aurora:
´´Qué pare la contaminación de las aguas,
qué acabe la contaminación de los ríos
y que no muera el último pescador.´´
En el crepúsculo vespertino
suplicantas y suplicantes dormían
agitadamente y en sus sueños decían:
´´Qué no se extinga el aíre,
qué no desaparezcan vegetales
y seres de carne y sangre,
qué no se acabe el aíre,
qué siga respirando la tierra.
un escrito inquietante y ameno, pero agradadle al lector, muy buenas imágenes, grato leerle
 
A: Metatrón

Las ninfas invisibles
oraban al aparecer la aurora:
´Qué no se acabe el venado,
el ciervo, el caballo, el conejo,
el elefante, el pavo y la ballena.´´
Los pájaros cantaban
al aparecer la aurora:
´´Qué no se acaben las hojas
del árbol, casa de nuestros nidos.´´
Los delfines oraban
al aparecer la aurora:
´´Qué pare la contaminación de las aguas,
qué acabe la contaminación de los ríos
y que no muera el último pescador.´´
En el crepúsculo vespertino
suplicantas y suplicantes dormían
agitadamente y en sus sueños decían:
´´Qué no se extinga el aíre,
qué no desaparezcan vegetales
y seres de carne y sangre,
qué no se acabe el aíre,
qué siga respirando la tierra.

Marco... amigo... hermosa súplica de la naturaleza toda... tienes un gran corazón de Poeta. Estrellas, un abrazo y mis deseos de que la inspiracion te acompañe siempre, siempre.... siempre.


ferdorta
 
A: Metatrón

Las ninfas invisibles
oraban al aparecer la aurora:
´Qué no se acabe el venado,
el ciervo, el caballo, el conejo,
el elefante, el pavo y la ballena.´´
Los pájaros cantaban
al aparecer la aurora:
´´Qué no se acaben las hojas
del árbol, casa de nuestros nidos.´´
Los delfines oraban
al aparecer la aurora:
´´Qué pare la contaminación de las aguas,
qué acabe la contaminación de los ríos
y que no muera el último pescador.´´
En el crepúsculo vespertino
suplicantas y suplicantes dormían
agitadamente y en sus sueños decían:
´´Qué no se extinga el aíre,
qué no desaparezcan vegetales
y seres de carne y sangre,
qué no se acabe el aíre,
qué siga respirando la tierra.

este gran anhelo filosófico, es de todo el planeta pero a veces la utopía lo lleva por malos caminos, gracias por compartir

saludos afectuosos
 
A: Metatrón

Las ninfas invisibles
oraban al aparecer la aurora:
´Qué no se acabe el venado,
el ciervo, el caballo, el conejo,
el elefante, el pavo y la ballena.´´
Los pájaros cantaban
al aparecer la aurora:
´´Qué no se acaben las hojas
del árbol, casa de nuestros nidos.´´
Los delfines oraban
al aparecer la aurora:
´´Qué pare la contaminación de las aguas,
qué acabe la contaminación de los ríos
y que no muera el último pescador.´´
En el crepúsculo vespertino
suplicantas y suplicantes dormían
agitadamente y en sus sueños decían:
´´Qué no se extinga el aíre,
qué no desaparezcan vegetales
y seres de carne y sangre,
qué no se acabe el aíre,
qué siga respirando la tierra.
Marco, buen poema nos compartes. Levantando conciencia de la crisis ambietal que nos enfrenta. Un gusto llegar. Saludos y bendiciones!
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba