Inquietud-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Tan acostumbrado a callar,

me perdí en el silencio.

Y, ahora, ¿ con qué inquietud, con qué curiosidad,

me abalanzo sobre musgos o líquenes, sobre pinares desmedidos,

cómo exploro yo

las venas, con qué detono los mares,

cómo regurgito las aves, hasta

desapartarlas con piedra dura o pedernal fogoso?

Estuve, es cierto, avergonzado, me sentí humillado o

desamparado por el cielo: sílabas confusas durmieron en

mi boca; metí mi presencia en cubos de basura y en trituradoras

dogmáticas, vi tinieblas y rocíos, escarchas sobre flores

que la mano de mi madre había perdido.

No pude decir, ''este mundo es mío'', o '' esta hoja

me pertenece''. A partir de aquí, todo fue río, fluido.©
 
Tan acostumbrado a callar,

me perdí en el silencio.

Y, ahora, ¿ con qué inquietud, con qué curiosidad,

me abalanzo sobre musgos o líquenes, sobre pinares desmedidos,

cómo exploro yo

las venas, con qué detono los mares,

cómo regurgito las aves, hasta

desapartarlas con piedra dura o pedernal fogoso?

Estuve, es cierto, avergonzado, me sentí humillado o

desamparado por el cielo: sílabas confusas durmieron en

mi boca; metí mi presencia en cubos de basura y en trituradoras

dogmáticas, vi tinieblas y rocíos, escarchas sobre flores

que la mano de mi madre había perdido.

No pude decir, ''este mundo es mío'', o '' esta hoja

me pertenece''. A partir de aquí, todo fue río, fluido.©
A veces en la sencillez de las cosas reside la poesía y los gramitos de felicidad que necesitamos cada día, veo tu poema como una necesaria búsqueda que continua. Me gustó, como no, amigo Ben. Abrazote vuela. Paco.
 
Tan acostumbrado a callar,

me perdí en el silencio.

Y, ahora, ¿ con qué inquietud, con qué curiosidad,

me abalanzo sobre musgos o líquenes, sobre pinares desmedidos,

cómo exploro yo

las venas, con qué detono los mares,

cómo regurgito las aves, hasta

desapartarlas con piedra dura o pedernal fogoso?

Estuve, es cierto, avergonzado, me sentí humillado o

desamparado por el cielo: sílabas confusas durmieron en

mi boca; metí mi presencia en cubos de basura y en trituradoras

dogmáticas, vi tinieblas y rocíos, escarchas sobre flores

que la mano de mi madre había perdido.

No pude decir, ''este mundo es mío'', o '' esta hoja

me pertenece''. A partir de aquí, todo fue río, fluido.©
Dicen por ahí que todo debe fluir, si no te dejas vencer, grato leerte
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba