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Insomnio

José Benito

Poeta fiel al portal
Noches de abandonadas ilusiones
que de la vida interrumpís el día,
¡qué feliz sin vosotras yo sería
por ignorar qué son ensoñaciones!

Horas de sueño, dulces concesiones
que podrían aliviar el alma mía,
pero las paso todas en porfía
por resolver mis tristes ecuaciones.

Noches, cuando llegáis siempre me veo,
de los libres del sueño, en los escasos
que habrían deseado ser su reo.

No existáis, noches, más: dejad mis pasos.
Dejadme ya olvidar que hasta Morfeo
me cuenta entre sus máximos fracasos.

José Benito Freijanes Martínez
 
Última edición:
Noches de abandonadas ilusiones
que de la vida interrumpís el día,
qué feliz sin vosotras yo sería
por ignorar qué son ensoñaciones.

Horas de sueño, dulces concesiones
podrían traer alivio al alma mía,
pero las paso todas en porfía
por resolver mis tristes ecuaciones.

Noches, cuando llegáis siempre me veo,
de los libres del sueño, en los escasos
que habrían deseado ser su reo.

No existáis, noches, más: dejad mis pasos.
Dejadme ya olvidar que hasta Morfeo
me cuenta entre sus máximos fracasos.

José Benito Freijanes Martínez
Buen soneto, que nos habla de incapacidad de dormir. Deja la ecuaciones para el día. Un gusto leerte.
 
Buen soneto, que nos habla de incapacidad de dormir. Deja la ecuaciones para el día. Un gusto leerte.
Muchas gracias, amiga Luciana. Es un placer que lo hayas leído y des tu buen parecer. Las ecuaciones son una metáfora por todo tipo de problemas que le quitan a uno el sueño. Otro gusto leerte a ti.
 
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Noches de abandonadas ilusiones
que de la vida interrumpís el día,
qué feliz sin vosotras yo sería
por ignorar qué son ensoñaciones.

Horas de sueño, dulces concesiones
podrían traer alivio al alma mía,
pero las paso todas en porfía
por resolver mis tristes ecuaciones.

Noches, cuando llegáis siempre me veo,
de los libres del sueño, en los escasos
que habrían deseado ser su reo.

No existáis, noches, más: dejad mis pasos.
Dejadme ya olvidar que hasta Morfeo
me cuenta entre sus máximos fracasos.

José Benito Freijanes Martínez
Muy sentidas letras en su bello soneto!
 
¡Excelente soneto José Benito! El tema me es tan familiar...
Me encanta la sutileza del lenguaje poético con que está tratado, dirigiendo su mirada y su voz a la noche para decirle que mejor no llegue si no ofrecen el anhelado descanso.
La verdad es que es frustrante el hecho de no lograr conciliar el sueño y que, por mucho que hagas, este nunca llega.

Un abrazo, y gracias por compartirlo, poeta.
 
Última edición:
Muchas gracias, M. Á. M. Sí, el tema es que es preferible que no haya noches ni sueño, porque así no se las pasa uno de insomnio pensando en todas esas cosas que se lo quitan a uno, impidiéndole evadirse. Algo que, como dices, todos hemos experimentado... Un abrazo.
 
Noches de abandonadas ilusiones
que de la vida interrumpís el día,
qué feliz sin vosotras yo sería
por ignorar qué son ensoñaciones.

Horas de sueño, dulces concesiones
podrían traer alivio al alma mía,
pero las paso todas en porfía
por resolver mis tristes ecuaciones.

Noches, cuando llegáis siempre me veo,
de los libres del sueño, en los escasos
que habrían deseado ser su reo.

No existáis, noches, más: dejad mis pasos.
Dejadme ya olvidar que hasta Morfeo
me cuenta entre sus máximos fracasos.

José Benito Freijanes Martínez
Excelente, poeta, esas ecuaciones que nos quitan el sueño. Puede ser que en el cuarto verso "que" no lleve tilde. Un placer leerte.
 
Excelente, poeta, esas ecuaciones que nos quitan el sueño. Puede ser que en el cuarto verso "que" no lleve tilde. Un placer leerte.
Muchas gracias, José Luis, y también por tu aviso del "qué". Tienes toda la razón que podría ser una conjunción, pero en este caso no lo es. Precisamente pretendo que sea aquí partícula exclamativa. Se trata de la exclamación ¡qué feliz sin vosotras yo sería...!, pero a propósito omito los signos de exclamación. Esto se hace en poesía para no resultar tan dramático, especialmente después del Modernismo, con objeto de evitar la teatralidad y dar una sensación de expresión más íntima, ya que no se trata de una exclamación ni de expresar admiración propiamente dicha, sino de la simple exposición de un deseo (desiderativa). Pero tienes razón que no todo el mundo lo entenderá, ni tiene por qué hacerlo, de modo que añado los signos de admiración, porque me interesa que mis lectores me entiendan lo mejor posible. Una cosa que mucha gente no sabe es que, cuando una oración exclamativa tiene un matiz interrogativo a la vez, es incluso normativo empezarla con un símbolo exclamativo y acabarla con uno interrogativo, o viceversa: ¡Tu profesor es de nuestro mismo pueblo? Yo lo hago a veces, y siempre hay alguien con quien acabo discutiendo hasta que al final hay que sacar de documentación. Un saludo cordial.
 
Última edición:
Noches de abandonadas ilusiones
que de la vida interrumpís el día,
¡qué feliz sin vosotras yo sería
por ignorar qué son ensoñaciones!

Horas de sueño, dulces concesiones
que podrían aliviar el alma mía,
pero las paso todas en porfía
por resolver mis tristes ecuaciones.

Noches, cuando llegáis siempre me veo,
de los libres del sueño, en los escasos
que habrían deseado ser su reo.

No existáis, noches, más: dejad mis pasos.
Dejadme ya olvidar que hasta Morfeo
me cuenta entre sus máximos fracasos.

José Benito Freijanes Martínez


Un hermoso soneto dedicado al insomnio, ese enemigo que noche tras noche nos retiene el sueño tan necesario y reparador.
Un abrazo
Isabel
 
Noches de abandonadas ilusiones
que de la vida interrumpís el día,
¡qué feliz sin vosotras yo sería
por ignorar qué son ensoñaciones!

Horas de sueño, dulces concesiones
que podrían aliviar el alma mía,
pero las paso todas en porfía
por resolver mis tristes ecuaciones.

Noches, cuando llegáis siempre me veo,
de los libres del sueño, en los escasos
que habrían deseado ser su reo.

No existáis, noches, más: dejad mis pasos.
Dejadme ya olvidar que hasta Morfeo
me cuenta entre sus máximos fracasos.

José Benito Freijanes Martínez
De eso yo entiendo mucho. Aveces me paso la noche en vela y cuando duermo ya el despertador me despierta. Menos mal que estoy jubilado y la compenso con la siesta.
Cordiales saludos.
Castro.
 
De eso yo entiendo mucho. Aveces me paso la noche en vela y cuando duermo ya el despertador me despierta. Menos mal que estoy jubilado y la compenso con la siesta.
Cordiales saludos.
Castro.
Vaya, hombre, pues ojalá remedies ese problema. No contribuye a que uno se encuentre muy bien de día. Te mando un cordial saludo, y te agradezco que hayas entrado aquí y te haya gustado el soneto.
 
Muchas gracias, José Luis, y también por tu aviso del "qué". Tienes toda la razón que podría ser una conjunción, pero en este caso no lo es. Precisamente pretendo que sea aquí partícula exclamativa. Se trata de la exclamación ¡qué feliz sin vosotras yo sería...!, pero a propósito omito los signos de exclamación. Esto se hace en poesía para no resultar tan dramático, especialmente después del Modernismo, con objeto de evitar la teatralidad y dar una sensación de expresión más íntima, ya que no se trata de una exclamación ni de expresar admiración propiamente dicha, sino de la simple exposición de un deseo (desiderativa). Pero tienes razón que no todo el mundo lo entenderá, ni tiene por qué hacerlo, de modo que añado los signos de admiración, porque me interesa que mis lectores me entiendan lo mejor posible. Una cosa que mucha gente no sabe es que, cuando una oración exclamativa tiene un matiz interrogativo a la vez, es incluso normativo empezarla con un símbolo exclamativo y acabarla con uno interrogativo, o viceversa: ¡Tu profesor es de nuestro mismo pueblo? Yo lo hago a veces, y siempre hay alguien con quien acabo discutiendo hasta que al final hay que sacar de documentación. Un saludo cordial.
Muchísimas gracias por estas explicaciones, por eso preguntaba, para sacarme las dudas. Saludo cordial
 

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