Sólo necesita el aire
que enciendan su genio;
sólo necesitas tú
enemigo al que enfrentarte,
buscar una causa que defender,
que te haga olvidar
lo insoportable de reiniciar,
al darse cuenta y comprender
cúan leves son los momentos.
El día borra la noche,
la noche se traga al día;
mis besos no cambian las cosas
aunque en una realidad diferente
quizá las transformarían.
En este punto aspiramos,
dentro del mapa de la existencia,
para a pocos centímetros,
expirar y extinguirnos
sin que se note,
de forma clara, la ausencia.
No hay respuesta a esas cuestiones,
preguntas irresolubles,
por mucho que las estaciones corran,
por mucho que la mente discurra,
el qué estamos haciendo aquí,
porque somos lo que somos,
si no hay esperanza a la evolución,
y si llegados al cénit
todo explotará en torbellino
expandiéndose el abismo oscuro.
que enciendan su genio;
sólo necesitas tú
enemigo al que enfrentarte,
buscar una causa que defender,
que te haga olvidar
lo insoportable de reiniciar,
al darse cuenta y comprender
cúan leves son los momentos.
El día borra la noche,
la noche se traga al día;
mis besos no cambian las cosas
aunque en una realidad diferente
quizá las transformarían.
En este punto aspiramos,
dentro del mapa de la existencia,
para a pocos centímetros,
expirar y extinguirnos
sin que se note,
de forma clara, la ausencia.
No hay respuesta a esas cuestiones,
preguntas irresolubles,
por mucho que las estaciones corran,
por mucho que la mente discurra,
el qué estamos haciendo aquí,
porque somos lo que somos,
si no hay esperanza a la evolución,
y si llegados al cénit
todo explotará en torbellino
expandiéndose el abismo oscuro.