jorge_v18
Poeta recién llegado
Tendían las sábanas
bajo un sol invernal
que dormía la siesta:
a las dos de la tarde
los bostezos de un árbol
y el viento se inclinaba
-sólo por un momento-
cortezmente a saludarlas.
El ajedrez de la infancia
sus maridos reinventaban;
el recuerdo lejano
de un baile en primavera:
los miriñaques
los pantalones cortos del primo adolescente
y el pastel de frambuesa
en el pueblo vecino
la dura certeza
de la pala y la hoz
en el zagüan, los guries, a viva voz
la rayuela entusiasmados
pintaban.
A las 3 de la tarde:
Don Pepe, su licor mustio,
les miraba el busto
a las doncellas distraídas
prendía el candelabro
la viuda Lucía
y los perros silbaban
un ladrido lancomeo
se incendió la tierra
se detuvo el viento
ennegrecidos de odio
rondaban los cuervos;
a las 4 de la tarde:
un disparo
y un muerto.
bajo un sol invernal
que dormía la siesta:
a las dos de la tarde
los bostezos de un árbol
y el viento se inclinaba
-sólo por un momento-
cortezmente a saludarlas.
El ajedrez de la infancia
sus maridos reinventaban;
el recuerdo lejano
de un baile en primavera:
los miriñaques
los pantalones cortos del primo adolescente
y el pastel de frambuesa
en el pueblo vecino
la dura certeza
de la pala y la hoz
en el zagüan, los guries, a viva voz
la rayuela entusiasmados
pintaban.
A las 3 de la tarde:
Don Pepe, su licor mustio,
les miraba el busto
a las doncellas distraídas
prendía el candelabro
la viuda Lucía
y los perros silbaban
un ladrido lancomeo
se incendió la tierra
se detuvo el viento
ennegrecidos de odio
rondaban los cuervos;
a las 4 de la tarde:
un disparo
y un muerto.