aedo
Poeta recién llegado
No quiero ser la sangre enredada en las fibras de tu almohada, quiero ser más que la primavera
Más que el cielo oxidado que alimenta las flores de loto mil veces marchitas
Marchitas como cada página en que las palabras vierten muertas
Marchitas como cada nube que un niño no descifro
Marchita como cada huella en el camino al epitafio donde reposa la imaginación degollada emanando cantaros de coherencias
Y es que quiero ser la luz, la luz que acaricie tus párpados con el amanecer en la primavera