Ricardo Alvarez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que no roce la impureza Tus cerros de pera y la virtud del agua en tu boca. Ni un amago de brisa permito al aire que robe de tus caderas el diamante, en tu mapa de tierra solo mis dedos de resina derrotan la frontera cegadora, el destello del trigo rey de los dorados cereales, y el verde avena con su ojo es testigo de tu abonado país, cultivo de mis jazmines labiales.