Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Integral
Del día que se fue sin atreverse
la clara condición que a todos llama,
mantuvo por la noche el que reclama
la luz que se ausentó y ni pudo verse.
Dirán que el fundamento se ilumina
en un rincón llamado pensamiento,
lugar donde razona su excremento
el falto de visión cuando alucina.
Oscuros son algunos que defecan
el mal sin sazonar la propia esencia,
que tienen en su dios la referencia
y el sodio no lo encuentran si no pecan.
Los mártires se van martirizados
al cántico del credo inoportuno,
las ansias que aconsejan el ayuno
nos dan en campanadas sus bocados.
Del bien y el mal, anclado al tiempo uno,
nos llega diminuta la apariencia,
salida que mantiene la experiencia
del que habla sin prejuicio y a ninguno.
Del día que se fue sin atreverse
la clara condición que a todos llama,
mantuvo por la noche el que reclama
la luz que se ausentó y ni pudo verse.
Dirán que el fundamento se ilumina
en un rincón llamado pensamiento,
lugar donde razona su excremento
el falto de visión cuando alucina.
Oscuros son algunos que defecan
el mal sin sazonar la propia esencia,
que tienen en su dios la referencia
y el sodio no lo encuentran si no pecan.
Los mártires se van martirizados
al cántico del credo inoportuno,
las ansias que aconsejan el ayuno
nos dan en campanadas sus bocados.
Del bien y el mal, anclado al tiempo uno,
nos llega diminuta la apariencia,
salida que mantiene la experiencia
del que habla sin prejuicio y a ninguno.