Me doblegué al poder de la inteligencia artificial,
Abriendo mis venas en canal me inundé de cariño
Y todo aquello que tanto me asustaba de niño
Se convirtió en escarcha que no llega a enfriar.
Me prostituí a lo profundo de tu dulce mirada
Pensando que así controlaría estos espasmos,
Y cuando quise reaccionar para evitar los daños,
La herida era tan profunda que ya no importaba.
Me traicioné a mí mismo confesando mis pecados,
La penitencia siempre formó parte de mi sustento,
Y cuando quise ser solamente parte de un cuento
Mi personaje era el que más se había equivocado.
Me fui a recorrer el mundo sin nada de equipaje
Intentando pasar completamente desapercibido
Pero cuando creí haber encontrado mi destino
Sentí que ni siquiera había comenzado mi viaje.
Compuse cientos de canciones sobre emociones,
Me desgarré la voz queriendo compartir mi vida,
Pero cuando ya la daba completamente por perdida
Apareciste para guiarme entre mis contradicciones.
Siempre esta sensación de la decisión equivocada,
De la duda perenne, del momento mal escogido,
el centro del universo en el fondo de mi ombligo
para al final reconocer que no me importa nada.
Abriendo mis venas en canal me inundé de cariño
Y todo aquello que tanto me asustaba de niño
Se convirtió en escarcha que no llega a enfriar.
Me prostituí a lo profundo de tu dulce mirada
Pensando que así controlaría estos espasmos,
Y cuando quise reaccionar para evitar los daños,
La herida era tan profunda que ya no importaba.
Me traicioné a mí mismo confesando mis pecados,
La penitencia siempre formó parte de mi sustento,
Y cuando quise ser solamente parte de un cuento
Mi personaje era el que más se había equivocado.
Me fui a recorrer el mundo sin nada de equipaje
Intentando pasar completamente desapercibido
Pero cuando creí haber encontrado mi destino
Sentí que ni siquiera había comenzado mi viaje.
Compuse cientos de canciones sobre emociones,
Me desgarré la voz queriendo compartir mi vida,
Pero cuando ya la daba completamente por perdida
Apareciste para guiarme entre mis contradicciones.
Siempre esta sensación de la decisión equivocada,
De la duda perenne, del momento mal escogido,
el centro del universo en el fondo de mi ombligo
para al final reconocer que no me importa nada.