marquelo
Negrito villero
Te preguntas si tu pie tiene el tamaño de algún camino
y te miras atónito cuado cruzas un charco que refleja
todo el hambre de tu espanto,
y echas a correr como una locura que alcanza todos los cabellos
y te detienes exhausto luego de estirar tu cara hacia el sol más próximo
porque el calor te envuelve y calienta tus ojos que saltan algún camino.
Tienes la idea de cómo desenredar el laberinto ovillado más próxima a tus manos,
pero tus músculos respiran despacio tragándose a todo el día sin aire.
Luego te estiras y piensas crucificarte de silencio por tu agonía en el salto
y te resignas a esperar el próximo vuelo del día para que te cuadren todas
las intenciones en la tinta
Perseveras solo en tu sonrisa y tu ave a medio construir
te mira con tristeza y compasión...
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