Bruno GB
Poeta recién llegado
«Dentro hay algo que necesita salir»,
piensa un joven de silenciosos ojos azules.
«Dentro hay algo que necesita salir»,
piensa mientras camina por una ciudad sumergida en sueños muertos
sumergida en plegarias desatendidas y jardines agrios olor a duelo.
«Dentro hay algo que necesita salir»,
piensa mientras se desnuda y se tumba en las tumbas.
Del humo de las cantinas surgen voluntarias anónimas
sonriéndole, tocándole,
cambiando de gesto,
de peinado,
de medias.
Una rubia, otra morena
buscan en su pecho.
Algo suena dentro.
¿Qué puede ser?
«Dentro hay algo que necesita salir»,
piensan todos los pequeños insectos del bosque de las afueras.
«Dentro hay algo que necesita salir»,
piensa la luna del cuervo colgada a borbotones del gélido cielo.
«Dentro hay algo que necesita salir»,
murmuran los lejanos puertos con sus barcos asintiendo.
La misma soledad,
cubierta con una túnica de desvelos,
busca en su pecho.
Algo suena dentro.
¿Qué puede ser?
¿Quién puede saberlo?
Cuando él lo sepa,
lo sabrán los infinitos luceros.
piensa un joven de silenciosos ojos azules.
«Dentro hay algo que necesita salir»,
piensa mientras camina por una ciudad sumergida en sueños muertos
sumergida en plegarias desatendidas y jardines agrios olor a duelo.
«Dentro hay algo que necesita salir»,
piensa mientras se desnuda y se tumba en las tumbas.
Del humo de las cantinas surgen voluntarias anónimas
sonriéndole, tocándole,
cambiando de gesto,
de peinado,
de medias.
Una rubia, otra morena
buscan en su pecho.
Algo suena dentro.
¿Qué puede ser?
«Dentro hay algo que necesita salir»,
piensan todos los pequeños insectos del bosque de las afueras.
«Dentro hay algo que necesita salir»,
piensa la luna del cuervo colgada a borbotones del gélido cielo.
«Dentro hay algo que necesita salir»,
murmuran los lejanos puertos con sus barcos asintiendo.
La misma soledad,
cubierta con una túnica de desvelos,
busca en su pecho.
Algo suena dentro.
¿Qué puede ser?
¿Quién puede saberlo?
Cuando él lo sepa,
lo sabrán los infinitos luceros.