Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
¿Hace cuántas sábanas, amor,
que no contamos cabras en los montes
ni Venus monta a galope en los sueños de borregos,
ni contamos con los besos desalados que esperan
ser usados en el filo de la almohada?
¿Hace cuánto qué el colchón no se repara de
nuestros reparos ni contamos en susurros como cuento
el número de pasos orquestados por la piel con los dedos
haciéndole el repaso a los orgasmos?
¿Hace cuánto no encontramos entre el tableteo de la cama
el suspiro de mi alma y el sonar de tu mirada el anagrama
que conforman esas dos palabras que escribí sobre tu pecho?
¿Hace cuánto tiempo que el tiempo
no se encuentra entre nosotros ni nosotros
nos contamos uno con el otro?.
. 16.11.10 en una tarde descubriendo que la estación del
metro Etiopia ahora se llama Plaza de la
transparencia. Dios, que cinismo de cínicos políticos.
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