andrea korduner
Poeta recién llegado
Guardo
el estuche de tus manos
el plumaje de mi alma
claudica.
Las caricias envejecen
en preludio de emociones
los sueños se suicidan
por la triste Avenida.
Soy marioneta de agua
transeúnte olvidado
un cofre oxidado
entre los cojines del viento.
Pero tus ojos persisten
como holograma Dorado
entre risas lejanas
y este inútil cuerpo.
el estuche de tus manos
el plumaje de mi alma
claudica.
Las caricias envejecen
en preludio de emociones
los sueños se suicidan
por la triste Avenida.
Soy marioneta de agua
transeúnte olvidado
un cofre oxidado
entre los cojines del viento.
Pero tus ojos persisten
como holograma Dorado
entre risas lejanas
y este inútil cuerpo.