IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Amanecer doliente,
ilumina la ceniza de mi lúgubre ataúd,
cadáver de un alma perdida,
recuerdo carnal de un olvido indiscutible,
visión humana
de su desesperación primordial,
sol cenital,
irrumpen sus rayos, de una luz innegable,
en las fosas de un cruento presente,
vidas obligadas a resecarse,
agrietando toda libertad,
fauces ominosas que nutren la demencia,
oscuridad que llevamos dentro,
se quiebra el pasado,
ruge la tierra anunciando su masacre,
atardecer que antecede a la condena,
lentamente la neblina se enrojece,
se desangran las estrellas
que imploran por brillar,
negrura de obsidiana,
tiñe el horizonte
para enmudecer cualquier deseo,
inútil esperanza,
nunca sirvió de algo frente a la finitud,
y al final del día,
mortuoria salida,
nos damos cuenta
que nuestras palabras no valen nada.
ilumina la ceniza de mi lúgubre ataúd,
cadáver de un alma perdida,
recuerdo carnal de un olvido indiscutible,
visión humana
de su desesperación primordial,
sol cenital,
irrumpen sus rayos, de una luz innegable,
en las fosas de un cruento presente,
vidas obligadas a resecarse,
agrietando toda libertad,
fauces ominosas que nutren la demencia,
oscuridad que llevamos dentro,
se quiebra el pasado,
ruge la tierra anunciando su masacre,
atardecer que antecede a la condena,
lentamente la neblina se enrojece,
se desangran las estrellas
que imploran por brillar,
negrura de obsidiana,
tiñe el horizonte
para enmudecer cualquier deseo,
inútil esperanza,
nunca sirvió de algo frente a la finitud,
y al final del día,
mortuoria salida,
nos damos cuenta
que nuestras palabras no valen nada.