charlie ía
tru váyolens
ella se conoce
todas las canciones de duran duran que me gasto
absurdamente hasta la saciedad:
debo admitir
que ha sido una sorpresa muy agradable.
igitur, mientras llegue el siglo veintidós. disfrutemos del
veintiuno, le apunto regalándole una de esas miradas
que últimamente intercambiamos
cuando suelta su carcajada grácil
apoyándose a mi hombro,
enredada a su árbol principal.
de repente me veo atrapado haciendo pesas de nuevo
tras años de monótono libertinaje culturista:
su magnífico culo
merece ser alzado por todo lo alto en mis hombros
como una copa del mundo,
pienso para
mis adentros.
sí, una copa del mundo
que yo he deseado dorada
por tanto tiempo
por tanto que el tiempo se volvió
una vida entera
que se congela para siempre
albergando en ella a todas las desafortunadas creaturas
que se encontraban justo allí durante la súbita glaciación.
una copa sublime y dorada: a veces el abatimiento llega
de una forma u otra.
culturista o no,
donde los papeles se acumulan
los planes se extinguen
y de repente, tenés el magnífico culo
de una mujer morena y casada
revoloteando a tu alrededor.
además se conoce todas las de duran duran
me continúo repitiendo
como un mantra
igitur
como un omm interminable que intentaré usar para dormir
igitur
un masaje provisto con las turgentes rodillas de una
mujer esclavizada en un país extranjero
de la que no recuerdo ni siquiera levemente
las facciones exiguas de su rostro.
igitur.
como una frase carente de mayor significado
cuyo objetivo se perfila únicamente
en reeditar tu derrota de la duda.
febrero.
todas las canciones de duran duran que me gasto
absurdamente hasta la saciedad:
debo admitir
que ha sido una sorpresa muy agradable.
igitur, mientras llegue el siglo veintidós. disfrutemos del
veintiuno, le apunto regalándole una de esas miradas
que últimamente intercambiamos
cuando suelta su carcajada grácil
apoyándose a mi hombro,
enredada a su árbol principal.
de repente me veo atrapado haciendo pesas de nuevo
tras años de monótono libertinaje culturista:
su magnífico culo
merece ser alzado por todo lo alto en mis hombros
como una copa del mundo,
pienso para
mis adentros.
sí, una copa del mundo
que yo he deseado dorada
por tanto tiempo
por tanto que el tiempo se volvió
una vida entera
que se congela para siempre
albergando en ella a todas las desafortunadas creaturas
que se encontraban justo allí durante la súbita glaciación.
una copa sublime y dorada: a veces el abatimiento llega
de una forma u otra.
culturista o no,
donde los papeles se acumulan
los planes se extinguen
y de repente, tenés el magnífico culo
de una mujer morena y casada
revoloteando a tu alrededor.
además se conoce todas las de duran duran
me continúo repitiendo
como un mantra
igitur
como un omm interminable que intentaré usar para dormir
igitur
un masaje provisto con las turgentes rodillas de una
mujer esclavizada en un país extranjero
de la que no recuerdo ni siquiera levemente
las facciones exiguas de su rostro.
igitur.
como una frase carente de mayor significado
cuyo objetivo se perfila únicamente
en reeditar tu derrota de la duda.
febrero.