Gerardo Lugo
Cuervo gris
Despierto y el sol se filtra por mi ventana
mientras una suave brisa lo acompaña hasta llegar a mi
y rozarme la cara.
Me desperezo y contemplo el amanecer de un hermoso día.
Los rosales están en flor,
los pájaros cantan
y todo es verde hasta donde alcanza la mirada.
Ya es primavera, otra vez llegó puntual este año.
quien no sería feliz con un despertar así,
quien si no yo
pues, aunque afuera es primavera
en mi corazón aún es invierno.
Un invierno que se arraiga como las raíces de un árbol.
Un invierno que mata y congela mi alma.
Un invierno que suplica un poco de calor por piedad,
el calor de un corazón veraniego que lo pueda arropar,
la inocencia de un corazón primaveral que lo pueda amar
o la templanza de un corazón otoñal que lo pueda apaciguar.
Un simple beso o una caricia… pero nada, desesperación.
Ya no quiero este corazón de invierno que sólo me lastima,
ni puedo arrancármelo del pecho pues sé que moriría
y al frio sucumbiría eternamente.
Necesito regresar a la cama y dormir hasta la próxima estación,
esperaré a que mi corazón se derrita
o soñaré que alguien lo descongela con un acto de amor.
mientras una suave brisa lo acompaña hasta llegar a mi
y rozarme la cara.
Me desperezo y contemplo el amanecer de un hermoso día.
Los rosales están en flor,
los pájaros cantan
y todo es verde hasta donde alcanza la mirada.
Ya es primavera, otra vez llegó puntual este año.
quien no sería feliz con un despertar así,
quien si no yo
pues, aunque afuera es primavera
en mi corazón aún es invierno.
Un invierno que se arraiga como las raíces de un árbol.
Un invierno que mata y congela mi alma.
Un invierno que suplica un poco de calor por piedad,
el calor de un corazón veraniego que lo pueda arropar,
la inocencia de un corazón primaveral que lo pueda amar
o la templanza de un corazón otoñal que lo pueda apaciguar.
Un simple beso o una caricia… pero nada, desesperación.
Ya no quiero este corazón de invierno que sólo me lastima,
ni puedo arrancármelo del pecho pues sé que moriría
y al frio sucumbiría eternamente.
Necesito regresar a la cama y dormir hasta la próxima estación,
esperaré a que mi corazón se derrita
o soñaré que alguien lo descongela con un acto de amor.