David Valdés Estrada
Fantasma sin número
Lejos estoy de ser el nombre
que da título al libro de mi vida.
Soy, por así decirlo,
un amasijo de golpes
y estancias amordazadas
en la esquina del enemigo.
Soy la sombra que proyecto.
Soy algo muy distinto a mi sonrisa
siempre muerta.
Lenguajes subliminales se han tejido
dentro de mi lengua.
Mis palabras no son las que salen de mi boca,
mis palabras están guardadas en el chasquido
de mis dedos al apretar fríos,
como el plato de la venganza,
los puños.
La certeza de que el pasado
ataviado con promesas de futuro
volverá, es la carta que siempre
guardo, con recelo, en las costuras
de mi sombrero.
Y en mis ojos,
si los sabes bien mirar,
se encuentran los anhelos
que al momento dado
en que decidas tu mano
a mis horas de vuelo entregar,
te llevarán a ese mundo paralelo
que prometo,
jamás querrás abandonar.
que da título al libro de mi vida.
Soy, por así decirlo,
un amasijo de golpes
y estancias amordazadas
en la esquina del enemigo.
Soy la sombra que proyecto.
Soy algo muy distinto a mi sonrisa
siempre muerta.
Lenguajes subliminales se han tejido
dentro de mi lengua.
Mis palabras no son las que salen de mi boca,
mis palabras están guardadas en el chasquido
de mis dedos al apretar fríos,
como el plato de la venganza,
los puños.
La certeza de que el pasado
ataviado con promesas de futuro
volverá, es la carta que siempre
guardo, con recelo, en las costuras
de mi sombrero.
Y en mis ojos,
si los sabes bien mirar,
se encuentran los anhelos
que al momento dado
en que decidas tu mano
a mis horas de vuelo entregar,
te llevarán a ese mundo paralelo
que prometo,
jamás querrás abandonar.
:: Que sean dos ::