sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Invocando a las frases derretidas en su sangre
que se llenan de luz en cada ola
de un sabor de llamas que se llaman
en las nubes de rimas
que deletrean su saber
en cada esquina
donde se completa
la luz de un llamado viento
que traza líneas
en la cima de su voz
donde los laberintos
son líneas
que se mezclan en cada
parte de su amor
clavado en la mirada
que derrite a las frases
en la sangre de sus cuerpos
que forman
sus obras
para dirigirse hasta a las letras
que se van haciendo gotas
para caer en cada momento
llegando a donde las rimas
son el firmamento de su espacio y tiempo
es así como sangra su fuego
que se adentra en el poder
de donde no escapa ni
una lágrima que se ve
puesto un sombrero
que derrama su energía y su arte
metiéndose en un florero
que va plantando su voz
que va haciéndose criatura
hasta beber de los cielos
para besar a sus propios labios
y llenar a su alma de azúcar
expandiendo todo
el néctar de su más
libre sonrisa
que llega a las palabras
desde su acento a sus brisas.