ALYA
Poeta fiel al portal
Irían mis pies
a encontrarte,
cargando el frágil
cuerpo que poseo.
De tu embriaguez sorberé
los restos trasnochados
de deseo.
Beberé
lo que dejaste
en tus labios,
lo que no ha sido corrompido
por besos de otras.
Recibo lo que tienes
las dudas, las angustias,
nunca pediría nada,
hay nobleza en dar
lo que se tiene
sin desgastes,
sin promesas.
Cual la viuda
que ofrendó
sus únicas monedas,
asi entregas lo que tienes,
lo que no se ha llevado
la hecatombe.
Tus lazos con la vida,
tu despertar,
tu cama y sus sudores,
tu cuerpo ajado
para que lo rediman
mis manos,
los surcos de tu cara,
el polvo del camino
salpicando tus pies.
No me hables
de amor,
del malentendido amor,
ese no lo quiero, aunque
me lo dieras.
Irían mis pies a encontrarte,
te buscarán entre versos,
en la senda que construyen
tus palabras.
a encontrarte,
cargando el frágil
cuerpo que poseo.
De tu embriaguez sorberé
los restos trasnochados
de deseo.
Beberé
lo que dejaste
en tus labios,
lo que no ha sido corrompido
por besos de otras.
Recibo lo que tienes
las dudas, las angustias,
nunca pediría nada,
hay nobleza en dar
lo que se tiene
sin desgastes,
sin promesas.
Cual la viuda
que ofrendó
sus únicas monedas,
asi entregas lo que tienes,
lo que no se ha llevado
la hecatombe.
Tus lazos con la vida,
tu despertar,
tu cama y sus sudores,
tu cuerpo ajado
para que lo rediman
mis manos,
los surcos de tu cara,
el polvo del camino
salpicando tus pies.
No me hables
de amor,
del malentendido amor,
ese no lo quiero, aunque
me lo dieras.
Irían mis pies a encontrarte,
te buscarán entre versos,
en la senda que construyen
tus palabras.
::¡Excelente de principio a fin. Todas las estrellas a tu pluma dejo. Abrabesos