pachamerikano
Poeta asiduo al portal
IRONIA
Me invade una tristeza somnolienta,
vengo de verlo,
no de mirarlo,
me encontraba en lo profundo
en el tercer mundo,
y estaban esos niños que iban descalzos,
jugaban con tapas, bolsa y papagayos,
chispeando su inocencia con aguas negras,
celebrando con caracajadas el acierto,
de haberle mojado al otro la mollera.
vengo de verlo,
no de mirarlo,
me encontraba en lo profundo
en el tercer mundo,
y estaban esos niños que iban descalzos,
jugaban con tapas, bolsa y papagayos,
chispeando su inocencia con aguas negras,
celebrando con caracajadas el acierto,
de haberle mojado al otro la mollera.
Y brincaban riendo hasta que me vieron,
triste con el alma hecha pedazos,
se acercaron mirándome a los ojos,
murmurando mi tristeza, como algo raro,
!por miedo se alejaron!
señalándome y a todos advirtiendo.
De pronto sorpréndeme un anciano,
diciendo, que le ocupaba aunque en la calle
y de cartón sus aposentos,
sabiendo todo desde siempre,
y casi casi carcajeando,
me dijo ,
que mis necesidades son banales
y sin ellas no soy contento,
que las carencias de las misma en los niños,
no les afectan,
pues no existen,
y por ello siempre les queda,
mucho mas tiempo pa reírse.
triste con el alma hecha pedazos,
se acercaron mirándome a los ojos,
murmurando mi tristeza, como algo raro,
!por miedo se alejaron!
señalándome y a todos advirtiendo.
De pronto sorpréndeme un anciano,
diciendo, que le ocupaba aunque en la calle
y de cartón sus aposentos,
sabiendo todo desde siempre,
y casi casi carcajeando,
me dijo ,
que mis necesidades son banales
y sin ellas no soy contento,
que las carencias de las misma en los niños,
no les afectan,
pues no existen,
y por ello siempre les queda,
mucho mas tiempo pa reírse.
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