Laidia
Poeta fiel al portal
Tenias las manos atadas,
pero aun te quedaba un arma.
Tus ojos vendados,
pero no habia quien te hiciera daño.
Te defendistes entre palabras.
¡Y valla como lo hacías!
Su pasión fue a destrozarte,
y de alta traición deshonrarte,
pero con elegante cortesía,
te salvastes gracias a la poesía.
pero aun te quedaba un arma.
Tus ojos vendados,
pero no habia quien te hiciera daño.
Te defendistes entre palabras.
¡Y valla como lo hacías!
Su pasión fue a destrozarte,
y de alta traición deshonrarte,
pero con elegante cortesía,
te salvastes gracias a la poesía.