Guillermo Beorlegui
Poeta recién llegado
Esta sociedad con la que lucho
algunas veces tuerce mi brazo,
yo cansado de vivir herido
finjo irónicamente alabarlos.
Sólo para tener un aire a ellos
y así dejar de sufrir un rato,
pero sé que jamás podré hacerlo
siempre seré un rebelde inurbano.
Y por más destrozado que esté
soportando todas mis heridas,
aún metido en mi gris trinchera
no me podrán poner de rodillas.
Seré soñador toda la vida,
creyendo que sí, todo se puede,
seré un buscador antojadizo
de la bonhomía entre la gente.
Guillermo Beorlegui
algunas veces tuerce mi brazo,
yo cansado de vivir herido
finjo irónicamente alabarlos.
Sólo para tener un aire a ellos
y así dejar de sufrir un rato,
pero sé que jamás podré hacerlo
siempre seré un rebelde inurbano.
Y por más destrozado que esté
soportando todas mis heridas,
aún metido en mi gris trinchera
no me podrán poner de rodillas.
Seré soñador toda la vida,
creyendo que sí, todo se puede,
seré un buscador antojadizo
de la bonhomía entre la gente.
Guillermo Beorlegui