No puedo, ni siquiera lo voy a intentar, para qué detenerlo?
Lo siento tan fuerte, tan dentro, tan irrefrenable...
Está ahí y cada día conquista nuevos territorios, avanza, no se detiene.
Surgió de la nada, no lo comprendo, ni siquiera sabía que podría llegar tan alto,
pero lo siento y es irrefrenable...
En ocasiones, le temo, asusta la fuerza que posee,
su poder crece cuando pienso en tí,
cuando recuerdo tu rostro, tu mirada o tu forma de caminar,
aumenta, asciende...
Pero se convierte en un monstruo cuando tu presencia es real,
cuando te tengo cerca,
mientras te observo cuando permaneces ahí, tan tranquilo,
sin saber...
Me obliga a aproximarme más, a imaginarme contigo,
a creer que todo es tan fácil.
Me empuja a tí, me obliga, es más fuerte que yo.
Cuando estás ahí, tan cerca y tan lejos,
quiero.. pero no puedo,
me obliga.. pero me da tanto miedo.
Es un monstruo, se ha convertido en una bestia,
que me devora, me consume...
Los que lo conocen lo han llamado DESEO..
Dicen que cuando ataca nadie puede escapar; qué razón tienen.
Lo que nunca mencionaron es que tiene el poder de destruir y reconstruir en un momento,
que tan pronto como te hace sentir pleno, así te hace pedazos.
Que lo único que sabes es que tu cuerpo parece moverse por su cuenta,
que tus manos te arden por tocarlo,
tu boca quema por besarlo y que lo necesitas.
Lo necesitas como si fuese tu alimento,
lo quieres contigo (aquí, ahora) sin dilación,
tienes que tenerlo...
Tengo que tenerte... a tí... porque te necesito,
porque tienes que ser mío.
Es Él, se ha apoderado de mi y sólo tú eres el responsable.
Ni siquiera intentaré negarlo... ni lucharé en su contra, no vale la pena,
Él siempre es el vencedor y yo... yo te quiero... yo te necesito...
...yo, yo ya no puedo...
Lo siento tan fuerte, tan dentro, tan irrefrenable...
Está ahí y cada día conquista nuevos territorios, avanza, no se detiene.
Surgió de la nada, no lo comprendo, ni siquiera sabía que podría llegar tan alto,
pero lo siento y es irrefrenable...
En ocasiones, le temo, asusta la fuerza que posee,
su poder crece cuando pienso en tí,
cuando recuerdo tu rostro, tu mirada o tu forma de caminar,
aumenta, asciende...
Pero se convierte en un monstruo cuando tu presencia es real,
cuando te tengo cerca,
mientras te observo cuando permaneces ahí, tan tranquilo,
sin saber...
Me obliga a aproximarme más, a imaginarme contigo,
a creer que todo es tan fácil.
Me empuja a tí, me obliga, es más fuerte que yo.
Cuando estás ahí, tan cerca y tan lejos,
quiero.. pero no puedo,
me obliga.. pero me da tanto miedo.
Es un monstruo, se ha convertido en una bestia,
que me devora, me consume...
Los que lo conocen lo han llamado DESEO..
Dicen que cuando ataca nadie puede escapar; qué razón tienen.
Lo que nunca mencionaron es que tiene el poder de destruir y reconstruir en un momento,
que tan pronto como te hace sentir pleno, así te hace pedazos.
Que lo único que sabes es que tu cuerpo parece moverse por su cuenta,
que tus manos te arden por tocarlo,
tu boca quema por besarlo y que lo necesitas.
Lo necesitas como si fuese tu alimento,
lo quieres contigo (aquí, ahora) sin dilación,
tienes que tenerlo...
Tengo que tenerte... a tí... porque te necesito,
porque tienes que ser mío.
Es Él, se ha apoderado de mi y sólo tú eres el responsable.
Ni siquiera intentaré negarlo... ni lucharé en su contra, no vale la pena,
Él siempre es el vencedor y yo... yo te quiero... yo te necesito...
...yo, yo ya no puedo...
::::