Alfie Arellano
Poeta recién llegado
Hiciste una vida terca,
eras un pedazo de noche;
un ladrido que perdura en
los oídos.
De mirada ingenua, de porte
agresivo aunque por dentro,
murieras de miedo, mi fiel
amigo.
Nunca me dejabas solo y ahora,
estás a donde aún no puedo llegar.
¡Te fuiste, amigo!, ¡estás lejos, amigo!
Pero el dolor y tu recuerdo, se quedan conmigo.
Amigo.
¡Adiós, Jacinto!, sigue ladrando,
sigue de necio que algún día,
seguro, nos encontraremos.
eras un pedazo de noche;
un ladrido que perdura en
los oídos.
De mirada ingenua, de porte
agresivo aunque por dentro,
murieras de miedo, mi fiel
amigo.
Nunca me dejabas solo y ahora,
estás a donde aún no puedo llegar.
¡Te fuiste, amigo!, ¡estás lejos, amigo!
Pero el dolor y tu recuerdo, se quedan conmigo.
Amigo.
¡Adiós, Jacinto!, sigue ladrando,
sigue de necio que algún día,
seguro, nos encontraremos.