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Jamás supieron entenderla

emuletero

Poeta veterano en el portal
Nunca la llegué a entender,
ensimismada en sus mundos esotéricos
nada teóricos ni prácticos,
sólo dislocaciones de su mente enferma
capaz de oír y ver lo que yo no podía comprender.


Calificada de esquizofrénica paranoide
traspasaba multiversos con una mirada,
balbuceando insensateces en consonancia
en la medida de mi santa ignorancia.


No había esquemas mentales cuadrados
en su cabeza de loca (mal llamada) maniática,
su realidad, no era la mía, ni la de los demás,
ni la de los doctos lunáticos galenos
que a base de fármacos psicotrópicos
la hacían alucinar en sus adentros.


Quebrada en la lucha con sus fantasmas internos,
el suicidio y la muerte física eran esperanza
como en un cuadro gótico vivido;
donde la protagonista se alimenta
del luto de la desesperación,
siendo la claustrofobia su inquisición.


Jamás entendí sus mensajes desquiciantes
exasperando mi lucha por entenderla,
siendo Alicia y el gato con botas
sus compañeros diarios
en sus delirios agonizantes.


Supongo que ella al fin y al cabo
era feliz a su manera,
vivía en más mundos que los descubiertos
en más multiversos que los conocidos,
todos los demás éramos símbolos de la decadencia
de una rancia humanidad de cascos rectos,
de sentencias inamovibles,
de leyes inmutables.


Éramos farolas sin luz
en un mundo oscuro y tenebroso,
ella era un haz luminoso,
donde cada color
representaba un estado diferente de conciencia,
un paso más para la bendita demencia.
 
Última edición por un moderador:
La pluralidad de sentidos y el subjetivismo se pasean en tus versos, cada uno leerá lo que corresponda, lo que vale es que ella haya disfrutado su destino.
besos
 
Nunca la llegué a entender,
ensimismada en sus mundos esotéricos
nada teóricos ni prácticos,
solo dislocaciones de su mente enferma
capaz de oír y ver lo que yo no podía comprender.

Calificada de esquizofrènica paranoide
traspasaba multiversos con una mirada,
balbuceando insensateces en consonancia
en la medida de mi santa ignorancia.

No había esquemas mentales cuadrados
en su cabeza de loca (mal llamada) maniática,
su realidad, no era la mía, ni la de los demás,
ni la de los doctos lunáticos galenos
que a base de fármacos psicotrópicos
la hacían alucinar en sus adentros.

Quebrada en la lucha con sus fantasmas internos,
el suicidio y la muerte física eran esperanza
como en un cuadro gótico vivido;
donde la protagonista se alimenta
del luto de la desesperación,
siendo la claustrofobia su inquisición.

Jamás entendí sus mensajes desquiciantes
exasperando mi lucha por entenderla,
siendo Alicia y el gato con botas
sus compañeros diarios
en sus delirios agonizantes.

Supongo que ella al fin y al cabo
era feliz a su manera,
vivía en más mundos que los descubiertos
en más multiversos que los conocidos,
todos los demás éramos símbolos de la decadencia
de una rancia humanidad de cascos rectos,
de sentencias inamovibles,
de leyes inmutables.

Éramos farolas sin luz
en un mundo oscuro y tenebroso,
ella era un haz luminoso,
donde cada color
representaba un estado diferente de conciencia,
un paso más para la bendita demencia.


que fuerte Sergio joder, ese final de una vida llena de alucinaciones por la enfermedad tan difícil de entender como era esa, menudo poema nos dejas se nota que la escribiste con pura vivencia en persona no se que decirte, me ha impresionado mucho hermano, esta deberían exponerla como referencia hacia la enfermedad ¡¡merece mucho este poema en serio¡¡ alucinante súper-versos.
un abrazo
fran
 
Nunca la llegué a entender,

ensimismada en sus mundos esotéricos
nada teóricos ni prácticos,
solo dislocaciones de su mente enferma
capaz de oír y ver lo que yo no podía comprender.


Calificada de esquizofrènica paranoide
traspasaba multiversos con una mirada,
balbuceando insensateces en consonancia
en la medida de mi santa ignorancia.


No había esquemas mentales cuadrados
en su cabeza de loca (mal llamada) maniática,
su realidad, no era la mía, ni la de los demás,
ni la de los doctos lunáticos galenos
que a base de fármacos psicotrópicos
la hacían alucinar en sus adentros.


Quebrada en la lucha con sus fantasmas internos,
el suicidio y la muerte física eran esperanza
como en un cuadro gótico vivido;
donde la protagonista se alimenta
del luto de la desesperación,
siendo la claustrofobia su inquisición.


Jamás entendí sus mensajes desquiciantes
exasperando mi lucha por entenderla,
siendo Alicia y el gato con botas
sus compañeros diarios
en sus delirios agonizantes.


Supongo que ella al fin y al cabo
era feliz a su manera,
vivía en más mundos que los descubiertos
en más multiversos que los conocidos,
todos los demás éramos símbolos de la decadencia
de una rancia humanidad de cascos rectos,
de sentencias inamovibles,
de leyes inmutables.


Éramos farolas sin luz
en un mundo oscuro y tenebroso,
ella era un haz luminoso,
donde cada color
representaba un estado diferente de conciencia,

un paso más para la bendita demencia.



Joooooooooooo hermano me dejas sin palabras....es de lo mas hermoso que te he leido (ya que es el ultimo) ...pero de verdad que penetra en la conciencia y deja huella ....una pregunta...lo de Alicia es por alguien en espicial?
Besos de Luz y Cariño...:::hug:::
 
Tu pluma le diste mucha fuerza con estos versos, esta enfermedad que tiene a muchos en un mundo de alucinaciones como tu bien lo describes, lo lamentable es que nadie logra entenderlos.
Un placer recorrer tus versos, mi compañero del alma.
Un abrazo y mis estrellas desde mi bella tierra.
 
Nunca la llegué a entender,

ensimismada en sus mundos esotéricos
nada teóricos ni prácticos,
solo dislocaciones de su mente enferma
capaz de oír y ver lo que yo no podía comprender.


Calificada de esquizofrènica paranoide
traspasaba multiversos con una mirada,
balbuceando insensateces en consonancia
en la medida de mi santa ignorancia.


No había esquemas mentales cuadrados
en su cabeza de loca (mal llamada) maniática,
su realidad, no era la mía, ni la de los demás,
ni la de los doctos lunáticos galenos
que a base de fármacos psicotrópicos
la hacían alucinar en sus adentros.


Quebrada en la lucha con sus fantasmas internos,
el suicidio y la muerte física eran esperanza
como en un cuadro gótico vivido;
donde la protagonista se alimenta
del luto de la desesperación,
siendo la claustrofobia su inquisición.


Jamás entendí sus mensajes desquiciantes
exasperando mi lucha por entenderla,
siendo Alicia y el gato con botas
sus compañeros diarios
en sus delirios agonizantes.


Supongo que ella al fin y al cabo
era feliz a su manera,
vivía en más mundos que los descubiertos
en más multiversos que los conocidos,
todos los demás éramos símbolos de la decadencia
de una rancia humanidad de cascos rectos,
de sentencias inamovibles,
de leyes inmutables.


Éramos farolas sin luz
en un mundo oscuro y tenebroso,
ella era un haz luminoso,
donde cada color
representaba un estado diferente de conciencia,

un paso más para la bendita demencia.





Impresionada me has dejado,
menuda fuerza en tus versos,
impregnas vivencias, parecen reales,
o por lo menos yo lo siento asi.
Un placer siempre pasar por tu espacio.
Te envio tus estrellas y un fuerte abrazo:::hug::::::hug:::
 
Un gran poema con mucha fuerza, se nota que has conocido a alguien así y seguro que ella en su mundo era féliz y quizá tenía su punto de razón al suponer que los demás somos como farolas sin luz, porque a veces nos cuesta ver el mundo en color y por una tontería ya nos entristecemos y dejamos de ver el sol. Un placer pasar. Besos.
 
Nunca la llegué a entender,

ensimismada en sus mundos esotéricos
nada teóricos ni prácticos,
solo dislocaciones de su mente enferma
capaz de oír y ver lo que yo no podía comprender.


Calificada de esquizofrènica paranoide
traspasaba multiversos con una mirada,
balbuceando insensateces en consonancia
en la medida de mi santa ignorancia.


No había esquemas mentales cuadrados
en su cabeza de loca (mal llamada) maniática,
su realidad, no era la mía, ni la de los demás,
ni la de los doctos lunáticos galenos
que a base de fármacos psicotrópicos
la hacían alucinar en sus adentros.


Quebrada en la lucha con sus fantasmas internos,
el suicidio y la muerte física eran esperanza
como en un cuadro gótico vivido;
donde la protagonista se alimenta
del luto de la desesperación,
siendo la claustrofobia su inquisición.


Jamás entendí sus mensajes desquiciantes
exasperando mi lucha por entenderla,
siendo Alicia y el gato con botas
sus compañeros diarios
en sus delirios agonizantes.


Supongo que ella al fin y al cabo
era feliz a su manera,
vivía en más mundos que los descubiertos
en más multiversos que los conocidos,
todos los demás éramos símbolos de la decadencia
de una rancia humanidad de cascos rectos,
de sentencias inamovibles,
de leyes inmutables.


Éramos farolas sin luz
en un mundo oscuro y tenebroso,
ella era un haz luminoso,
donde cada color
representaba un estado diferente de conciencia,

un paso más para la bendita demencia.



Hay agilidad y concierto en los versos. Un gusto leerte Sergio. Me permito hacer algunas correcciones ortográficas.
Besos,:::hug:::
 
Nunca la llegué a entender,
ensimismada en sus mundos esotéricos
nada teóricos ni prácticos,
sólo dislocaciones de su mente enferma
capaz de oír y ver lo que yo no podía comprender.


Calificada de esquizofrénica paranoide
traspasaba multiversos con una mirada,
balbuceando insensateces en consonancia
en la medida de mi santa ignorancia.


No había esquemas mentales cuadrados
en su cabeza de loca (mal llamada) maniática,
su realidad, no era la mía, ni la de los demás,
ni la de los doctos lunáticos galenos
que a base de fármacos psicotrópicos
la hacían alucinar en sus adentros.


Quebrada en la lucha con sus fantasmas internos,
el suicidio y la muerte física eran esperanza
como en un cuadro gótico vivido;
donde la protagonista se alimenta
del luto de la desesperación,
siendo la claustrofobia su inquisición.


Jamás entendí sus mensajes desquiciantes
exasperando mi lucha por entenderla,
siendo Alicia y el gato con botas
sus compañeros diarios
en sus delirios agonizantes.


Supongo que ella al fin y al cabo
era feliz a su manera,
vivía en más mundos que los descubiertos
en más multiversos que los conocidos,
todos los demás éramos símbolos de la decadencia
de una rancia humanidad de cascos rectos,
de sentencias inamovibles,
de leyes inmutables.


Éramos farolas sin luz
en un mundo oscuro y tenebroso,
ella era un haz luminoso,
donde cada color
representaba un estado diferente de conciencia,
un paso más para la bendita demencia.


Bellos versos, que dibujan la paradoja de quienes creemos en la realidad, y de quienes hacen su mundo en lo esotérico, pero al final de cuentas todos somos felices con lo que creemos...me encantó todo tu poema y el cierre te quedo magnifico...estrellas para tus versos y un abrazo para ti amigo.
 
Hay personas especiales que tildamos de locos, de perdidos. Es más fácil eso, que llegar a comprenderles, y les damos la espalda.
Pero quienes son los perdidos muchas veces?...Seguro que ellos son capaces de gozar de esa paz interior, que nosotros nunca llegaremos a tener.
Me gustó mucho leerte, querido Sergio.
Un abrazo.
 
Impresionada hasta los huesos, conmovida hasta la médula, así me has dejado con este inmenso poema. Intenso, fuerte, estremecedor contenido, con toda la sensibilidad que sólo tu pluma es capaz de transmitir. Gracias por estos versos, Sergio, son realmente excelentes. Un beso. Lluvia...
 
que fuerte Sergio joder, ese final de una vida llena de alucinaciones por la enfermedad tan difícil de entender como era esa, menudo poema nos dejas se nota que la escribiste con pura vivencia en persona no se que decirte, me ha impresionado mucho hermano, esta deberían exponerla como referencia hacia la enfermedad ¡¡merece mucho este poema en serio¡¡ alucinante súper-versos.
un abrazo
fran




Gracias por pasar Fran
Un abrazo amigo
 
Nunca la llegué a entender,
ensimismada en sus mundos esotéricos
nada teóricos ni prácticos,
sólo dislocaciones de su mente enferma
capaz de oír y ver lo que yo no podía comprender.


Calificada de esquizofrénica paranoide
traspasaba multiversos con una mirada,
balbuceando insensateces en consonancia
en la medida de mi santa ignorancia.


No había esquemas mentales cuadrados
en su cabeza de loca (mal llamada) maniática,
su realidad, no era la mía, ni la de los demás,
ni la de los doctos lunáticos galenos
que a base de fármacos psicotrópicos
la hacían alucinar en sus adentros.


Quebrada en la lucha con sus fantasmas internos,
el suicidio y la muerte física eran esperanza
como en un cuadro gótico vivido;
donde la protagonista se alimenta
del luto de la desesperación,
siendo la claustrofobia su inquisición.


Jamás entendí sus mensajes desquiciantes
exasperando mi lucha por entenderla,
siendo Alicia y el gato con botas
sus compañeros diarios
en sus delirios agonizantes.


Supongo que ella al fin y al cabo
era feliz a su manera,
vivía en más mundos que los descubiertos
en más multiversos que los conocidos,
todos los demás éramos símbolos de la decadencia
de una rancia humanidad de cascos rectos,
de sentencias inamovibles,
de leyes inmutables.


Éramos farolas sin luz
en un mundo oscuro y tenebroso,
ella era un haz luminoso,
donde cada color
representaba un estado diferente de conciencia,
un paso más para la bendita demencia.

Hola, esta es la naturaleza del ser humano, incapacidad para entender a alguien, pero ella vivió y fue así, creo que sin ser entendida era muy feliz, aunque esto enfermara a terceros. Un gusto pasar. Saludos y estrellas
¡SONRIE!
 
Nunca la llegué a entender,
ensimismada en sus mundos esotéricos
nada teóricos ni prácticos,
sólo dislocaciones de su mente enferma
capaz de oír y ver lo que yo no podía comprender.


Calificada de esquizofrénica paranoide
traspasaba multiversos con una mirada,
balbuceando insensateces en consonancia
en la medida de mi santa ignorancia.


No había esquemas mentales cuadrados
en su cabeza de loca (mal llamada) maniática,
su realidad, no era la mía, ni la de los demás,
ni la de los doctos lunáticos galenos
que a base de fármacos psicotrópicos
la hacían alucinar en sus adentros.


Quebrada en la lucha con sus fantasmas internos,
el suicidio y la muerte física eran esperanza
como en un cuadro gótico vivido;
donde la protagonista se alimenta
del luto de la desesperación,
siendo la claustrofobia su inquisición.


Jamás entendí sus mensajes desquiciantes
exasperando mi lucha por entenderla,
siendo Alicia y el gato con botas
sus compañeros diarios
en sus delirios agonizantes.


Supongo que ella al fin y al cabo
era feliz a su manera,
vivía en más mundos que los descubiertos
en más multiversos que los conocidos,
todos los demás éramos símbolos de la decadencia
de una rancia humanidad de cascos rectos,
de sentencias inamovibles,
de leyes inmutables.


Éramos farolas sin luz
en un mundo oscuro y tenebroso,
ella era un haz luminoso,
donde cada color
representaba un estado diferente de conciencia,
un paso más para la bendita demencia.



Aplaudo tus versos.
sabiduria en cada uno de ellos.
Estrellas.
abrazos.
ana
 
Tu pluma le diste mucha fuerza con estos versos, esta enfermedad que tiene a muchos en un mundo de alucinaciones como tu bien lo describes, lo lamentable es que nadie logra entenderlos.
Un placer recorrer tus versos, mi compañero del alma.
Un abrazo y mis estrellas desde mi bella tierra.




Gracias hermanita por adentrarte en mis intentos
Abrazos
 
Gracias por hacer de espejo.
Necesitaba verme.
Un gran abrazo.
Dios te bendiga.
nunca la llegué a entender,
ensimismada en sus mundos esotéricos
nada teóricos ni prácticos,
sólo dislocaciones de su mente enferma
capaz de oír y ver lo que yo no podía comprender.

calificada de esquizofrénica paranoide
traspasaba multiversos con una mirada,
balbuceando insensateces en consonancia
en la medida de mi santa ignorancia.

no había esquemas mentales cuadrados
en su cabeza de loca (mal llamada) maniática,
su realidad, no era la mía, ni la de los demás,
ni la de los doctos lunáticos galenos
que a base de fármacos psicotrópicos
la hacían alucinar en sus adentros.

quebrada en la lucha con sus fantasmas internos,
el suicidio y la muerte física eran esperanza
como en un cuadro gótico vivido;
donde la protagonista se alimenta
del luto de la desesperación,
siendo la claustrofobia su inquisición.

jamás entendí sus mensajes desquiciantes
exasperando mi lucha por entenderla,
siendo alicia y el gato con botas
sus compañeros diarios
en sus delirios agonizantes.

supongo que ella al fin y al cabo
era feliz a su manera,
vivía en más mundos que los descubiertos
en más multiversos que los conocidos,
todos los demás éramos símbolos de la decadencia
de una rancia humanidad de cascos rectos,
de sentencias inamovibles,
de leyes inmutables.

Éramos farolas sin luz
en un mundo oscuro y tenebroso,
ella era un haz luminoso,
donde cada color
representaba un estado diferente de conciencia,
un paso más para la bendita demencia.
 
hoy hay un nuevo motivo para sonrreir,para llenar el alma de luz,yo lo se...tu lo sabes.como las cenizas que se apartan de la cara solo con levantar la mano.el llanto no es mas que llanto ,la luz es pura ,seca las lagrimas y hace que florezcan las flores detras de la niebla se puede sonrreir mirando al sol.yo lo hice muchas veces desde aquella terraza...yo sabia como darte paz.yo sabia amarte,yo vivo mi vida multiplicada solo viendote reir.y amo la vida viendote florecer.
 

Mi mente es ....cortita , no va muy alla , pero entiendo que has tenido interes en comprender y cuando eso se tiene , ademas del cariño y otras hierbas , se tiene tambien dedicacion y se comprenden cosas que a simple vista no se ven ... pero todo cuesta .
Hace mas el que quiere que el que puede . Y hay dialogos que no estan hechos solos de palabras .
Mis respetos poeta .
 
incomprendidos o insondables los laberintos de la mente, que quiza para quien se pierde en ellos, llega a tener su muy particular sentido, aunque doloroso, pero para quien acompaña tratar de entender suena demasiado dificil. me gusto mucho leerte, mucho. un abrazo y estrellas!!!
 
majestuoso poema Sergio , llego tarde para darte una adecuada calificación pues ya otros compañeros poetas te han comentado el gran poema que has escrito ...solo decirte que en las relaciones no exísten porcentajes exactos : si tu pones el 100% y yo el 0% el resultado en nuestra relación no será del 50% ...simplemente no habría relación .
un alúmno poeta que te admira .
 
Dramáticas pero increíblemente bellas tus letras , ella talves fue un ángel enviado para decirte que la vida no es todo lo que quieres ni todo lo que tienes.
abrazitos de amistad.
Feliz Año Nuevo
Esperanzapaz
 

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