Jamás tuve la suerte

Salvador Pliego

Poeta veterano en el portal
Jamás tuve la suerte

¡Jamás tuve la suerte de ser poeta entre la gente!
Jamás volví a la orilla a recoger las letras de la arena.
Pesqué corales transparentes, angulas amarillas,
navíos en mi pluma, barcarolas en la tinta.
¡Jamás miré mis versos correrse por las calles!

Dejé escrito en mi mano:
“Y la tarde morirá como el poeta.
Y la noche volará como su letra.”
¡Ah… de aquellos versos insurgentes!
Alas blancas, solitarias, que nacieran de la estrofa;
bailes sudorosos que del ritmo hicieron gozo.
“Y la tarde morirá como el poeta…”

¡Jamás tuve la suerte que mi verso noche fuera,
guardar la estrella en la solana
y picotear las frutas desgajadas!

Mas, yo quise un día:
ser esa horquilla de campana;
ser esa guitarra de alambrada;
ser ese Merlín con su cigarra;
cortar las guabas y endulzarlas con mis palmas;
bajar del atrio sonando las vihuelas.
¡Yo quise un día!…

Dejé mi verso un día para ver si era montaña;
un verso libre sepultado entre cabañas.
¡Yo quise un día esa montaña!
Dejé mi verso a que la alondra le posara.
Un verso solo, un solo verso.
Y la alondra no cantó por mi ventana.
Dejé mi verso libre una mañana…

Dejé mi verso una mañana y no hubo quien le viera.
No tuve arbusto o madriguera,
ni cueva alguna donde me escondiera,
ni la luna aquella que jamás se me encendiera.
¡Jamás tuve la suerte de ser poeta de mi tierra!
…Y canté las coplas sin que nadie las oyera.

Mas, yo quise un día ser esa madriguera,
ser esa cueva donde yo mismo me escondiera;
dejar un verso, un poeta y un farol que a mí me vieran;
cruzar la mar en zancos, entre olas pendencieras,
y vestir la estrella en la solana con las noches de mis letras.

¡Jamás tuve la suerte de ser poeta de mi tierra!
¡Jamás tuve la suerte que la mar a mí me oyera!

Salvador Pliego

Mi blog: http://salvadorpliego.wordpress.com/

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Jamás tuve la suerte

¡Jamás tuve la suerte de ser poeta entre la gente!
Jamás volví a la orilla a recoger las letras de la arena.
Pesqué corales transparentes, angulas amarillas,
navíos en mi pluma, barcarolas en la tinta.
¡Jamás miré mis versos correrse por las calles!

Dejé escrito en mi mano:
“Y la tarde morirá como el poeta.
Y la noche volará como su letra.”
¡Ah… de aquellos versos insurgentes!
Alas blancas, solitarias, que nacieran de la estrofa;
bailes sudorosos que del ritmo hicieron gozo.
“Y la tarde morirá como el poeta…”

¡Jamás tuve la suerte que mi verso noche fuera,
guardar la estrella en la solana
y picotear las frutas desgajadas!

Mas, yo quise un día:
ser esa horquilla de campana;
ser esa guitarra de alambrada;
ser ese Merlín con su cigarra;
cortar las guabas y endulzarlas con mis palmas;
bajar del atrio sonando las vihuelas.
¡Yo quise un día!…

Dejé mi verso un día para ver si era montaña;
un verso libre sepultado entre cabañas.
¡Yo quise un día esa montaña!
Dejé mi verso a que la alondra le posara.
Un verso solo, un solo verso.
Y la alondra no cantó por mi ventana.
Dejé mi verso libre una mañana…

Dejé mi verso una mañana y no hubo quien le viera.
No tuve arbusto o madriguera,
ni cueva alguna donde me escondiera,
ni la luna aquella que jamás se me encendiera.
¡Jamás tuve la suerte de ser poeta de mi tierra!
…Y canté las coplas sin que nadie las oyera.

Mas, yo quise un día ser esa madriguera,
ser esa cueva donde yo mismo me escondiera;
dejar un verso, un poeta y un farol que a mí me vieran;
cruzar la mar en zancos, entre olas pendencieras,
y vestir la estrella en la solana con las noches de mis letras.

¡Jamás tuve la suerte de ser poeta de mi tierra!
¡Jamás tuve la suerte que la mar a mí me oyera!

Salvador Pliego

Mi blog: http://salvadorpliego.wordpress.com/




Pero el reconocimiento llega, solo, hay que saber esperarlo, y la puerta dejar abierta, para que entre solito como si fuera su hogar...bello poema, como todos los que escribes...en una que otra frase, me identifiqué...besitos
 
Jamás tuve la suerte

¡Jamás tuve la suerte de ser poeta entre la gente!
Jamás volví a la orilla a recoger las letras de la arena.
Pesqué corales transparentes, angulas amarillas,
navíos en mi pluma, barcarolas en la tinta.
¡Jamás miré mis versos correrse por las calles!

Dejé escrito en mi mano:
“Y la tarde morirá como el poeta.
Y la noche volará como su letra.”
¡Ah… de aquellos versos insurgentes!
Alas blancas, solitarias, que nacieran de la estrofa;
bailes sudorosos que del ritmo hicieron gozo.
“Y la tarde morirá como el poeta…”

¡Jamás tuve la suerte que mi verso noche fuera,
guardar la estrella en la solana
y picotear las frutas desgajadas!

Mas, yo quise un día:
ser esa horquilla de campana;
ser esa guitarra de alambrada;
ser ese Merlín con su cigarra;
cortar las guabas y endulzarlas con mis palmas;
bajar del atrio sonando las vihuelas.
¡Yo quise un día!…

Dejé mi verso un día para ver si era montaña;
un verso libre sepultado entre cabañas.
¡Yo quise un día esa montaña!
Dejé mi verso a que la alondra le posara.
Un verso solo, un solo verso.
Y la alondra no cantó por mi ventana.
Dejé mi verso libre una mañana…

Dejé mi verso una mañana y no hubo quien le viera.
No tuve arbusto o madriguera,
ni cueva alguna donde me escondiera,
ni la luna aquella que jamás se me encendiera.
¡Jamás tuve la suerte de ser poeta de mi tierra!
…Y canté las coplas sin que nadie las oyera.

Mas, yo quise un día ser esa madriguera,
ser esa cueva donde yo mismo me escondiera;
dejar un verso, un poeta y un farol que a mí me vieran;
cruzar la mar en zancos, entre olas pendencieras,
y vestir la estrella en la solana con las noches de mis letras.

¡Jamás tuve la suerte de ser poeta de mi tierra!
¡Jamás tuve la suerte que la mar a mí me oyera!

Salvador Pliego

Mi blog: http://salvadorpliego.wordpress.com/





Salvadore!! Que poemazo nos has obsequiado hoy, este si lo sentí tan impregnado de tu nostalgia, mojado en esos sueños que aun faltan por realizarse, pero que sin lugar a dudas SI TIENES LA SUERTE DE QUE LOS QUE LEEMOS TU POESIA, JAMAS, JAMAS PODREMOS OLVIDARLA, porque se pega, se contagia, se adhiere a la piel, y hace su nido en el alma. tus versos han llegado a donde tu tal vez, jamas logres imaginar

Gracias por obsequiarnos tu talento, por compartirlo con nosotros.

Abrazos y besitos de tu amiga, Himinglaeva
 
Que maravillosos versos poeta!!! las cosas buenas llegan cuando menos lo esperamos, y que sorpresa se lleva el alma y que sonrisa se abre en los labios!

Todo un placer visitarte.
Besitos inmensos para ti y un fuerte abrazo de oso....
 
yo si pienso que la mar te oye.........
y brinca y salta..........va y regresa
ansiosa de mas versos tuyos poeta!!!
 
Nosotros si hemos tenido la suerte de encontrarte en este Portal
y leer poemas tan bellos como este, no se en tu tierra si habrás tenido esa
suerte, aunque se dice que nadie es profeta en su tierra, pero aquí si eres alma de poeta y de las grandes.
Saludos y abrazos
Sergio
 
Excelente poesía. Maestría, arte y oficio en un expectacular despliegue de ingenio. Me encantó maestro y amigo. Un fuerte abrazo y todas las estrellas del universo junto con mis BRAVOS.
 
Y asaltan las lágrimas...me lleva quién me trajo poeta...gran poeta...si...estoy de acuerdo con mi hermano Soñador...la suerte la tenemos nosotros...de tener esta oportunidad de leerle y disfrutar de tan buena poesía...suspiros de fans...admiración a mil ...movimiento lateral de cabeza...no sé q es...si negación...locura...no sé...diablos!!!...saludos fraternos...Mariela
 
¡Letras escrita con la tinta del alma de un gran poeta!
Es hermoso este canto hecho nostalgia.
Un fuerte abrazo y estrellas en tu camino siempre para que todos te escuchen, nosotros ya lo hacemos.
Silvia
 
Vos sabes que soy llorona, y cuando leo algo que me trasporta y remueve emociones (es imposible evitarlo).

Cada línea supera la siguiente volcando un mar interior que pareciera filtrarse por grietas y acabar en olas suaves, de esas que llegan a la playa cuando ha amainado el mar de leva.

Aquí el poeta deja la desnudez perceptiva del volcán interior (proceso necesario) haciendo erupción con un lenguaje intimo y elevado. Muy pocos logran un poema lleno de tantos matices donde todo aquel que disfrute este arte y lo lea se vea reflejado en sus pasajes…quizás me sucede que te siento vivo en estas líneas (el conocer tu obra es saber que lates por completo hoy aquí) y dueles vaya si dueles…como también me duelo a mi misma sintiendo que me identifico en este viaje.

Siempre hay que volver a la orilla, bañar los pasos y en ellos, calzarse al mundo al instante que nos convertimos…siempre hay que volver a la montaña, recoger el susurro de sus cantos matutinos y el paisaje en sus variantes de estación…siempre hay que buscar el verso que late y pugna por nacer…qué suerte la mía poder leerte, qué suerte que tú, seas poeta y yo pueda leerme entre tus líneas.


Gracias por brindarme esta emoción del llanto que renueva. Por acoger mi canción favorita y dejarla como melodia de fondo, (para quienes no conocen el título: "cry" de James Blunt).

Te regalo mis abrazos...(todos) y las estrellas (todas)
 
Salvador, Poeta de mi Tierra, la suerte es de quien tenemos el enorme gusto de conocerte y de leerte!... :::hug:::
 
Salvadore!! Que poemazo nos has obsequiado hoy, este si lo sentí tan impregnado de tu nostalgia, mojado en esos sueños que aun faltan por realizarse, pero que sin lugar a dudas SI TIENES LA SUERTE DE QUE LOS QUE LEEMOS TU POESIA, JAMAS, JAMAS PODREMOS OLVIDARLA, porque se pega, se contagia, se adhiere a la piel, y hace su nido en el alma. tus versos han llegado a donde tu tal vez, jamas logres imaginar

Gracias por obsequiarnos tu talento, por compartirlo con nosotros.

Abrazos y besitos de tu amiga, Himinglaeva


Es una belleza tu comentario. Me llegó hasta lo más profundo.
 
Todo un poema. Tú sí que eres un poeta, solo o acompañado, porque tus versos son la mejor de las compañías. Me ha encantado eso de "Merlín con su cigarra".

Un abrazo y todas las estrellas, Salvador.
 
un hermoso canto hecha versos mi amigo, solo queda decir que es de otro mundo, siempre es un placer visitarte, saludos y abrazos
 
Salvador, nosotros tenemos suerte de leer tus versos hermosos y empcionarnos. un saludo afectuoso de Claudia
 
Jamás tuve la suerte


Dejé mi verso un día para ver si era montaña;
un verso libre sepultado entre cabañas.
¡Yo quise un día esa montaña!
Dejé mi verso a que la alondra le posara.
Un verso solo, un solo verso.
Y la alondra no cantó por mi ventana.
Dejé mi verso libre una mañana…


Verso incomprendido, que quiere ser leído
Verso que lamenta que la mar no lo viera, será que lo importante no es que se quede en "mi tierra", sino que sea libre, para que pueda cruzar el mar, y así poder solazarme yo con tan excelente y sentido poema Salvador
Un cordial y afectuso saludo Salvador
Raúl
 
Poeta, siento estos versos dolidos, y me identifico...yo he cantado muchas veces, y mi canto no fue oido...:::triste:::
y quizas asi es la vida, al que nos canta, no oimos, a quièn le cantamos, a otro le canta...quièn sabe?
pero tu canto de poeta, se oye, y lo disfrutamos todos aquì.
no estè triste, que yo te voy hacer porras, y a disfrutarla en silencio por que es de lo màs hermosa.
Y estoy segura que por ahì a de estar su Alondra aleteando.
besos poeta, mi admiraciòn aquì.

y mira si serè adicta, que me despedì, y volvi para comentarte.

un abrazo asi de grandeeeeeeeeeee.:::banana:::

besos


Jamás tuve la suerte

¡Jamás tuve la suerte de ser poeta entre la gente!
Jamás volví a la orilla a recoger las letras de la arena.
Pesqué corales transparentes, angulas amarillas,
navíos en mi pluma, barcarolas en la tinta.
¡Jamás miré mis versos correrse por las calles!

Dejé escrito en mi mano:
“Y la tarde morirá como el poeta.
Y la noche volará como su letra.”
¡Ah… de aquellos versos insurgentes!
Alas blancas, solitarias, que nacieran de la estrofa;
bailes sudorosos que del ritmo hicieron gozo.
“Y la tarde morirá como el poeta…”

¡Jamás tuve la suerte que mi verso noche fuera,
guardar la estrella en la solana
y picotear las frutas desgajadas!

Mas, yo quise un día:
ser esa horquilla de campana;
ser esa guitarra de alambrada;
ser ese Merlín con su cigarra;
cortar las guabas y endulzarlas con mis palmas;
bajar del atrio sonando las vihuelas.
¡Yo quise un día!…

Dejé mi verso un día para ver si era montaña;
un verso libre sepultado entre cabañas.
¡Yo quise un día esa montaña!
Dejé mi verso a que la alondra le posara.
Un verso solo, un solo verso.
Y la alondra no cantó por mi ventana.
Dejé mi verso libre una mañana…

Dejé mi verso una mañana y no hubo quien le viera.
No tuve arbusto o madriguera,
ni cueva alguna donde me escondiera,
ni la luna aquella que jamás se me encendiera.
¡Jamás tuve la suerte de ser poeta de mi tierra!
…Y canté las coplas sin que nadie las oyera.

Mas, yo quise un día ser esa madriguera,
ser esa cueva donde yo mismo me escondiera;
dejar un verso, un poeta y un farol que a mí me vieran;
cruzar la mar en zancos, entre olas pendencieras,
y vestir la estrella en la solana con las noches de mis letras.

¡Jamás tuve la suerte de ser poeta de mi tierra!
¡Jamás tuve la suerte que la mar a mí me oyera!

Salvador Pliego

Mi blog: http://salvadorpliego.wordpress.com/

 
Bellos versos, cargados de inspiración y bellas imágenes que llegan hasta el fondo del corazón. Estrellas y abrazos sinceros de amistad!!!
 
Salvador:

Voy conociendo tus poemas y me encanta tu talento, cultura y habilidad para combinar las palabras impregnándolas de belleza, excelente!

Un saludo cordial de Jaime
 

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