Azul Dean
Poeta fiel al portal
Dudo,
pero intensa es la noche tras la puerta
unos segundos más y ya nos vamos.
Un colchón y dos mantas,
una copa de vino
y tus labios carnosos.
Miro,
la inmensa verdad que nos aguarda,
se cierra tu mirada sobre mí
y mis ojos sobre ti dibujan versos.
Zigzaguean las horas por los cuerpos desnudos,
la cúpula certera del deseo nos cobija
degustando los frutos del tiempo contenido,
como una flor de almendro madurando,
sin parsimonia alguna.
Te saco veinte años y algún día,
ya no quiero futuros,
tú no tienes pasado.
No hay promesas,
el contrato es la noche
nada más allá del alba y sus esclusas.
 
La caricia del viento
nos despierta
agotados el vino y el deseo,
un hasta otra vez, tal vez mañana,
un hasta siempre, adiós…
Jamás volvimos.
Madrid. Enero de 2008.
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