ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Jardín de rosas.
A veces me siento a contemplar
el destello, los ojos del viento.
De aquello que veo, de aquello tan bello.
Me quedo sin hablar, me quita el aliento.
De tras del silencio a mí vino un pensamiento
nunca te he sentido tan cerca como ahora,
mi alma es una casa de puertas abiertas,
de ventanas al cielo y techos de estrellas.
Quiero Brindar, beber del vino,
torrente de burbujas y delicia ambarina,
sus ojos destilan, sus jardines de helechos
del mismo tinte están hechos.
En el cielo de su pecho hay un abismo,
oquedad en dos cumbres montañosas,
apacible quietud es imposible,
delicada tersura en un jardín de rosas.
Geber Humberto Pérez Ulín.