Qué bello el amanecer
en un jardín pequeñito,
dónde las flores dialogan
cuando el sol está bajito.
Su lenguaje delicado
transparente como el agua,
con sutileza percibes
preparas, tarea ardua.
Lo sensible del momento
que entrega la interacción,
llena la vida de gozo
fortalece, da emoción.
En el espejo del alma
queda esta imagen grabada,
energizando el andar
embelleciendo alborada.
Devolviendo la energía
entregando mucho apoyo,
su perfume nos cautiva
imaginando un arroyo.
Para nutrirlas temprano
sin limitar la frescura,
quitarle sed en verano
y conservar su hermosura.
en un jardín pequeñito,
dónde las flores dialogan
cuando el sol está bajito.
Su lenguaje delicado
transparente como el agua,
con sutileza percibes
preparas, tarea ardua.
Lo sensible del momento
que entrega la interacción,
llena la vida de gozo
fortalece, da emoción.
En el espejo del alma
queda esta imagen grabada,
energizando el andar
embelleciendo alborada.
Devolviendo la energía
entregando mucho apoyo,
su perfume nos cautiva
imaginando un arroyo.
Para nutrirlas temprano
sin limitar la frescura,
quitarle sed en verano
y conservar su hermosura.
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