jose g barroso
Poeta recién llegado
Sólo conversaba con el Jazz,
mi boca besaba el humo del cigarro,
la solitaria botella me hacia compañía.
El destino perseguía mis pasos,
acechando mi sombra, regalándome su angustia,
dejándome una luz que me observaba.
Te vi llegar,
ofertando aquellas cosas por las que huía.
Y sin desearlo te quise mía.
Te vi partir,
como el Jazz que moría en el pentagrama.
La mesa, la botella, nada tenían que decirme.
La boca atiborrada de palabras,
todas para tí.