Anne_
I killed Bukowski.
Algunas cosas nunca cambian,
como mi cabeza en la ventanilla del auto,
todos dicen que escribo bien, que soy diferente,
a nadie parece importarle que para llegar a eso,
he tenido que cubrirme con cartones,
he tenido que demolerme las muelas,
devorar ratas; sarcofagarme con las sequías
de mi vientre de aguja, y por momentos
dispararle a alguna gringa gorda,
quemar acequias y resucitar infesta de luces
los eneros mientras todos veían TBS
y los escolares masculinos preparaban papel higiénico
para limpiarse el pene.
Yo no caigo, jamás he caído, y estoy harta de levantarme,
algunas cosas nunca cambian,
como cepillarse los dientes,
exprimirse el cabello,
cerrar la puerta, detener autobuses,
rascarse la nariz,
ver los brazos a los chicos,
beber agua, prender la tele,
golpearse el dedo gordo del pie con la mesa,
y amanecer de pie frente a Jebus,
comiendo un pollo frío,
despeinada y con la barriga al aire,
increpándole que aprendí a maldecir,
porque cuando era niña y leí la biblia,
él se la pasaba maldiciendo a todos,
hasta a las serpientes...
Pinche serpiente.
como mi cabeza en la ventanilla del auto,
todos dicen que escribo bien, que soy diferente,
a nadie parece importarle que para llegar a eso,
he tenido que cubrirme con cartones,
he tenido que demolerme las muelas,
devorar ratas; sarcofagarme con las sequías
de mi vientre de aguja, y por momentos
dispararle a alguna gringa gorda,
quemar acequias y resucitar infesta de luces
los eneros mientras todos veían TBS
y los escolares masculinos preparaban papel higiénico
para limpiarse el pene.
Yo no caigo, jamás he caído, y estoy harta de levantarme,
algunas cosas nunca cambian,
como cepillarse los dientes,
exprimirse el cabello,
cerrar la puerta, detener autobuses,
rascarse la nariz,
ver los brazos a los chicos,
beber agua, prender la tele,
golpearse el dedo gordo del pie con la mesa,
y amanecer de pie frente a Jebus,
comiendo un pollo frío,
despeinada y con la barriga al aire,
increpándole que aprendí a maldecir,
porque cuando era niña y leí la biblia,
él se la pasaba maldiciendo a todos,
hasta a las serpientes...
Pinche serpiente.