el caminante37
Poeta adicto al portal
¡Joder! ¡Qué sobrio!
llego al descanso
y .
¡Mira tú!
La caja encendida
¡Llorando estaba ella!
¡de pena, de angustia!
¿Para qué me encendéis?
Dice marchita
Si luego en mí ponéis
barro e injurias
maldicientes todos, absurdos
y soliloquios de basuras desenterradas
de laberintos socialessexualespsiquiatricos
¡Y yo, aguantando todo esto!
¡que alguien me apague!
¡que corten mi enchufe! ¡Piedad, piedad!
¡Me ahogo en este lodazal!
Y tú, no me apagas
llego al descanso
y .
¡Mira tú!
La caja encendida
¡Llorando estaba ella!
¡de pena, de angustia!
¿Para qué me encendéis?
Dice marchita
Si luego en mí ponéis
barro e injurias
maldicientes todos, absurdos
y soliloquios de basuras desenterradas
de laberintos socialessexualespsiquiatricos
¡Y yo, aguantando todo esto!
¡que alguien me apague!
¡que corten mi enchufe! ¡Piedad, piedad!
¡Me ahogo en este lodazal!
Y tú, no me apagas