Jose Santos Chocano (El idilio de los volcanes)

Rigel Amenofis

Poeta que considera el portal su segunda casa
El Ixtlacíhuatl traza la figura yacente
de una mujer dormida bajo el Sol.
El Popocatépetl flamea en los siglos
como una apocalíptica visión;
y estos dos volcanes solemnes
tienen una historia de amor,
digna de ser cantada en las compilaciones
de una extraordinaria canción.

Ixtlacíhuatl —hace miles de años—
fue la princesa más parecida a una flor,
que en la tribu de los viejos caciques
del más gentil capitán se enamoró.
El padre augustamente abrio los labios
y díjole al capitán seductor
que si tornaba un día con la cabeza
del cacique enemigo clavada en su lanzón,
encontraría preparados, a un tiempo mismo,
el festín de su triumfo y el lecho de su amor.

Y Popocatépetl fuése a la guerra
con esta esperanza en el corazón:
domó las rebeldías de las selvas obstinadas,
el motín de los riscos contra su paso vencedor,
la osadía despeñada de los torrentes,
la acechanza de los pantanos en traición;
y contra cientos y cientos de soldados,
por años gallardamente combatió.

Al fin tornó a a tribu (y la cabeza
del cacique enemigo sangraba en su lanzón).
Halló el festín del triunfo preparado,
pero no así el lecho de su amor;
en vez de lecho encontró el túmulo
en que su novia, dormida bajo el Sol,
esperaba en su frente el beso póstumo
de la boca que nunca en la vida besó.

Y Popocatépetl quebró en sus rodillas
el haz de flechas; y, en una solo voz,
conjuró la sombra de sus antepasados
contra la crueldad de su impasible Dios.
Era la vida suya, muy suya,
porque contra la muerte ganó:
tenía el triunfo, la riqueza, el poderío,
pero no tenía el amor...

Entonces hizo que veintemil esclavos
alzaran un gran túmulo ante el Sol
amontonó diez cumbres
en una escalinata como alucinación;
tomó en sus brazos a la mujer amada,
y el mismo sobre el túmulo la colocó;
luego, encendió una antorcha, y, para siempre,
quedóse en pie alumbrando el sarcófago de su dolor.

Duerme en paz, Ixtacíhuatl nunca los tiempos
borrarán los perfiles de tu expresión.
Vela en paz. Popocatépetl: nunca los huracanes
apagarán tu antorcha, eterna como el amor...


JOSÉ SANTOS CHOCANO
(1875-1934)​
Nació en Lima, Perú. Fue gran defensor del americanismo, revolucionario ardiente, protector de los indios y opositor del imperialismo estadounidense. Tras muchas detenciones, fue asesinado en Chile.​
Cantó a su América con exuberante lirismo y con las nuevas técnicas poéticas, en particular modernistas, aunque ensayó nuevos ritmos y formas. También tiene poemas íntimos que no tienen nada que ver con su ideología política y social.​
....​
A pesar de las tempranas innovaciones de González Prada — versos pulidos en talleres cosmopolitas, con facetas del Parnaso, con luces del simbolismo, con técnicas polirrítmicas — , el Perú acogió el modernismo muy tarde. Pero los dos nombres que ofrece son de importancia: Chocano y Eguren. El viento se ha llevado casi toda la obra de José Santos Chocano (Perú, 1875—1934) porque tenía la elocuencia de las palabras declamadas en la plaza pública. Estaba más cerca de Díaz Mirón que de Rubén Darío; y si se lo agrupa con Darío y otros modernistas es porque era un visual que había aprendido a pintar lo que veía con el lenguaje parnasiano. Lo que vio, sin embargo, fue diferente de la realidad de los modernistas. Chocano se dedicaba a cantar los exteriores de América: naturaleza, leyendas y episodios históricos, relatos con indios, temas de la acción política. Se puso a la cabeza del movimiento modernista en el Perú. Tenía, para ello, la egolatría de un caudillo y un verbo torrencial. Además, su dominio de las técnicas nuevas del verso servía en el fondo a temas fáciles y populares. Un poeta de la élite, pero en la calle. Es natural que lo ap1audieran. Sus libros más famosos — Alma América, poemas indo-españoles, 1906, y Fiat Lux, 1908 — fueron expresión de lo objetivo, nacionalista de la poesía de esos años.​
 
Amigo, infinitas gracias do ya ti, por tan preciado tesoro has hecho posible llegara hasta mí.
El poema... por los mismos recodos del tiempo que es una belleza, íntegro. En cuanto al poeta... admirable y de fuerza trascendente.
No se que deciros, estoy fascinada con este hallazgo, que grande eres!
Que grande ese hermoso Perú!
 
Amigo, infinitas gracias do ya ti, por tan preciado tesoro has hecho posible llegara hasta mí.
El poema... por los mismos recodos del tiempo que es una belleza, íntegro. En cuanto al poeta... admirable y de fuerza trascendente.
No se que deciros, estoy fascinada con este hallazgo, que grande eres!
Que grande ese hermoso Perú!

Pues yo tampoco se que decirte, y solo se me ocurre contarte esto: El Ixtlacíhuatl y Popocatepetl son dos volcanes que estan al oriente de la ciudad de Mexico y siempre tienen su cumbre nevada; Ixtlacíhuatl significa mujer blanca en nahuatl, pues eso parece la montaña un mujer blanca recostada boca arriba. Y el Popocatepetl siempre esta humeando a eso alude la parte donde menciona un antorcha; y existe una leyenda nahuatl que Jose Santos Chocano hizo poesia.
 
El Ixtlacíhuatl traza la figura yacente
de una mujer dormida bajo el Sol.
El Popocatépetl flamea en los siglos
como una apocalíptica visión;
y estos dos volcanes solemnes
tienen una historia de amor,
digna de ser cantada en las compilaciones
de una extraordinaria canción.

Ixtlacíhuatl —hace miles de años—
fue la princesa más parecida a una flor,
que en la tribu de los viejos caciques
del más gentil capitán se enamoró.
El padre augustamente abrio los labios
y díjole al capitán seductor
que si tornaba un día con la cabeza
del cacique enemigo clavada en su lanzón,
encontraría preparados, a un tiempo mismo,
el festín de su triumfo y el lecho de su amor.

Y Popocatépetl fuése a la guerra
con esta esperanza en el corazón:
domó las rebeldías de las selvas obstinadas,
el motín de los riscos contra su paso vencedor,
la osadía despeñada de los torrentes,
la acechanza de los pantanos en traición;
y contra cientos y cientos de soldados,
por años gallardamente combatió.

Al fin tornó a a tribu (y la cabeza
del cacique enemigo sangraba en su lanzón).
Halló el festín del triunfo preparado,
pero no así el lecho de su amor;
en vez de lecho encontró el túmulo
en que su novia, dormida bajo el Sol,
esperaba en su frente el beso póstumo
de la boca que nunca en la vida besó.

Y Popocatépetl quebró en sus rodillas
el haz de flechas; y, en una solo voz,
conjuró la sombra de sus antepasados
contra la crueldad de su impasible Dios.
Era la vida suya, muy suya,
porque contra la muerte ganó:
tenía el triunfo, la riqueza, el poderío,
pero no tenía el amor...

Entonces hizo que veintemil esclavos
alzaran un gran túmulo ante el Sol
amontonó diez cumbres
en una escalinata como alucinación;
tomó en sus brazos a la mujer amada,
y el mismo sobre el túmulo la colocó;
luego, encendió una antorcha, y, para siempre,
quedóse en pie alumbrando el sarcófago de su dolor.

Duerme en paz, Ixtacíhuatl nunca los tiempos
borrarán los perfiles de tu expresión.
Vela en paz. Popocatépetl: nunca los huracanes
apagarán tu antorcha, eterna como el amor...

JOSÉ SANTOS CHOCANO
(1875-1934)

Nació en Lima, Perú. Fue gran defensor del americanismo, revolucionario ardiente, protector de los indios y opositor del imperialismo estadounidense. Tras muchas detenciones, fue asesinado en Chile.


Cantó a su América con exuberante lirismo y con las nuevas técnicas poéticas, en particular modernistas, aunque ensayó nuevos ritmos y formas. También tiene poemas íntimos que no tienen nada que ver con su ideología política y social.


....


A pesar de las tempranas innovaciones de González Prada — versos pulidos en talleres cosmopolitas, con facetas del Parnaso, con luces del simbolismo, con técnicas polirrítmicas — , el Perú acogió el modernismo muy tarde. Pero los dos nombres que ofrece son de importancia: Chocano y Eguren. El viento se ha llevado casi toda la obra de José Santos Chocano (Perú, 1875—1934) porque tenía la elocuencia de las palabras declamadas en la plaza pública. Estaba más cerca de Díaz Mirón que de Rubén Darío; y si se lo agrupa con Darío y otros modernistas es porque era un visual que había aprendido a pintar lo que veía con el lenguaje parnasiano. Lo que vio, sin embargo, fue diferente de la realidad de los modernistas. Chocano se dedicaba a cantar los exteriores de América: naturaleza, leyendas y episodios históricos, relatos con indios, temas de la acción política. Se puso a la cabeza del movimiento modernista en el Perú. Tenía, para ello, la egolatría de un caudillo y un verbo torrencial. Además, su dominio de las técnicas nuevas del verso servía en el fondo a temas fáciles y populares. Un poeta de la élite, pero en la calle. Es natural que lo ap1audieran. Sus libros más famosos — Alma América, poemas indo-españoles, 1906, y Fiat Lux, 1908 — fueron expresión de lo objetivo, nacionalista de la poesía de esos años.​
Enriquesr, que bello describes la historia de amor del Ixtlacihuatl y el Popocatepetl, los cuales dia a dia son majestuosamente semblanza de ese amor nahuatl que ni la muerte pudo truncar. Un amor hermoso de nuestra leyenda nahuatl... vive aun atravez de los anos y ahora en tu poesia. Gracias por compartir tan hermoso poema y un poquito de la historia de mi Patria querida... a la que tanto extrano... Te dejo un cielo diamantado con su luna de plata y tu guirnalda de olivo para ti Poeta, un besito muy tierno, cuidate mucho, Dios te bendiga siempre y hasta que nos volvamos a ver, Marie Renoir,
 
Enriquesr, que bello describes la historia de amor del Ixtlacihuatl y el Popocatepetl, los cuales dia a dia son majestuosamente semblanza de ese amor nahuatl que ni la muerte pudo truncar. Un amor hermoso de nuestra leyenda nahuatl... vive aun atravez de los anos y ahora en tu poesia. Gracias por compartir tan hermoso poema y un poquito de la historia de mi Patria querida... a la que tanto extrano... Te dejo un cielo diamantado con su luna de plata y tu guirnalda de olivo para ti Poeta, un besito muy tierno, cuidate mucho, Dios te bendiga siempre y hasta que nos volvamos a ver, Marie Renoir,

Marie Querida:
No se si exista una confusión, pero de todos modos deseo hacer la aclaración. El autor del poema El Idilo de los volcanes es Jose Santos Chocano poeta peruano que vivio en la segunda mitad del siglo xix y primera del xx, al que admiro mucho por cantar en su poesia las tradiciones de nuestra America de habla hispana. Yo se que la mayoría conoce su obra pero quise poner este poema por si existe alguien que no lo haya leido y por estad dedicado a nuestro México.
Un abrazo y un beso Marie querida
 
El Ixtlacíhuatl traza la figura yacente
de una mujer dormida bajo el Sol.
El Popocatépetl flamea en los siglos
como una apocalíptica visión;
y estos dos volcanes solemnes
tienen una historia de amor,
digna de ser cantada en las compilaciones
de una extraordinaria canción.

Ixtlacíhuatl —hace miles de años—
fue la princesa más parecida a una flor,
que en la tribu de los viejos caciques
del más gentil capitán se enamoró.
El padre augustamente abrio los labios
y díjole al capitán seductor
que si tornaba un día con la cabeza
del cacique enemigo clavada en su lanzón,
encontraría preparados, a un tiempo mismo,
el festín de su triumfo y el lecho de su amor.

Y Popocatépetl fuése a la guerra
con esta esperanza en el corazón:
domó las rebeldías de las selvas obstinadas,
el motín de los riscos contra su paso vencedor,
la osadía despeñada de los torrentes,
la acechanza de los pantanos en traición;
y contra cientos y cientos de soldados,
por años gallardamente combatió.

Al fin tornó a a tribu (y la cabeza
del cacique enemigo sangraba en su lanzón).
Halló el festín del triunfo preparado,
pero no así el lecho de su amor;
en vez de lecho encontró el túmulo
en que su novia, dormida bajo el Sol,
esperaba en su frente el beso póstumo
de la boca que nunca en la vida besó.

Y Popocatépetl quebró en sus rodillas
el haz de flechas; y, en una solo voz,
conjuró la sombra de sus antepasados
contra la crueldad de su impasible Dios.
Era la vida suya, muy suya,
porque contra la muerte ganó:
tenía el triunfo, la riqueza, el poderío,
pero no tenía el amor...

Entonces hizo que veintemil esclavos
alzaran un gran túmulo ante el Sol
amontonó diez cumbres
en una escalinata como alucinación;
tomó en sus brazos a la mujer amada,
y el mismo sobre el túmulo la colocó;
luego, encendió una antorcha, y, para siempre,
quedóse en pie alumbrando el sarcófago de su dolor.

Duerme en paz, Ixtacíhuatl nunca los tiempos
borrarán los perfiles de tu expresión.
Vela en paz. Popocatépetl: nunca los huracanes
apagarán tu antorcha, eterna como el amor...

JOSÉ SANTOS CHOCANO
(1875-1934)

Nació en Lima, Perú. Fue gran defensor del americanismo, revolucionario ardiente, protector de los indios y opositor del imperialismo estadounidense. Tras muchas detenciones, fue asesinado en Chile.


Cantó a su América con exuberante lirismo y con las nuevas técnicas poéticas, en particular modernistas, aunque ensayó nuevos ritmos y formas. También tiene poemas íntimos que no tienen nada que ver con su ideología política y social.


....


A pesar de las tempranas innovaciones de González Prada — versos pulidos en talleres cosmopolitas, con facetas del Parnaso, con luces del simbolismo, con técnicas polirrítmicas — , el Perú acogió el modernismo muy tarde. Pero los dos nombres que ofrece son de importancia: Chocano y Eguren. El viento se ha llevado casi toda la obra de José Santos Chocano (Perú, 1875—1934) porque tenía la elocuencia de las palabras declamadas en la plaza pública. Estaba más cerca de Díaz Mirón que de Rubén Darío; y si se lo agrupa con Darío y otros modernistas es porque era un visual que había aprendido a pintar lo que veía con el lenguaje parnasiano. Lo que vio, sin embargo, fue diferente de la realidad de los modernistas. Chocano se dedicaba a cantar los exteriores de América: naturaleza, leyendas y episodios históricos, relatos con indios, temas de la acción política. Se puso a la cabeza del movimiento modernista en el Perú. Tenía, para ello, la egolatría de un caudillo y un verbo torrencial. Además, su dominio de las técnicas nuevas del verso servía en el fondo a temas fáciles y populares. Un poeta de la élite, pero en la calle. Es natural que lo ap1audieran. Sus libros más famosos — Alma América, poemas indo-españoles, 1906, y Fiat Lux, 1908 — fueron expresión de lo objetivo, nacionalista de la poesía de esos años.​
Bellísimo, valió mucho leerte. Un gran abrazo desde Argentina.
 
Muchas Gracias por este regalo, hermano.
Te saluda un heredero de este Maestro.
Un abrazo grande.
 
Marie Querida:
No se si exista una confusión, pero de todos modos deseo hacer la aclaración. El autor del poema El Idilo de los volcanes es Jose Santos Chocano poeta peruano que vivio en la segunda mitad del siglo xix y primera del xx, al que admiro mucho por cantar en su poesia las tradiciones de nuestra America de habla hispana. Yo se que la mayoría conoce su obra pero quise poner este poema por si existe alguien que no lo haya leido y por estad dedicado a nuestro México.
Un abrazo y un beso Marie querida

Si Enriquesr, eso lo entendi... que es de Chocano, pero digo tu poesia, porque es una poesia en mi entender que has hecho tuya no por su autoria, sino por la belleza de sus versos que narra nuestra leyenda de amor nahuatl . Leyenda que creo te hace identificarte tan plenamente con el como lo hago yo. Oh me equivoco? Un besito muy tierno Enriqueser, Marie Renoir,
 
Si Enriquesr, eso lo entendi... que es de Chocano, pero digo tu poesia, porque es una poesia en mi entender que has hecho tuya no por su autoria, sino por la belleza de sus versos que narra nuestra leyenda de amor nahuatl . Leyenda que creo te hace identificarte tan plenamente con el como lo hago yo. Oh me equivoco? Un besito muy tierno Enriqueser, Marie Renoir,

Acertada tu observación Marie preciosa muy identificado por hablar de lugares muy queridos por mi y el pasado prehispanico y toda esa cultura que desde niño me fascinó al ir conociendo sus leyentas y mitos y cultura. De hecho estoy en deuda con esa cultura: debo escribir poemas sobre la misma.
 
Sol de mañana;2749171 dijo:
BELLISIMA Y ENCANTADORA poesia de Jose Santos Chocano, me la se de memoria, ya que tuve el privilegio de declamarla en la secundaria, gracias por traer esta reliquia al portal, saludos.

Muchas gracias por dejar un comentario a este poema que tanto me gusta y me alegra que te haya traído gratos recuerdos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba