Lírico.
Exp..
Jose
Jose se levanta en un difuso
amanecer sin prisa. Son cuarenta
sus años por el mundo, y no escarmienta
en casa, con sus padres: un intruso.
Dentro de su pereza es un recluso:
no quiere trabajar. Pero él se inventa
maneras de escapar: come y revienta,
esnifa, fuma, bebe, ama el abuso.
En ocasiones pasa por la cancha
de baloncesto, y otras acompaña
por la calle a su viejo con paciencia.
No debe distraerse, una avalancha
le acecha de fracaso; él con la caña
esperando poder pescar su herencia.
Jose se levanta en un difuso
amanecer sin prisa. Son cuarenta
sus años por el mundo, y no escarmienta
en casa, con sus padres: un intruso.
Dentro de su pereza es un recluso:
no quiere trabajar. Pero él se inventa
maneras de escapar: come y revienta,
esnifa, fuma, bebe, ama el abuso.
En ocasiones pasa por la cancha
de baloncesto, y otras acompaña
por la calle a su viejo con paciencia.
No debe distraerse, una avalancha
le acecha de fracaso; él con la caña
esperando poder pescar su herencia.