LuKaS
L'enfant terrible
Ahora sos mi rumbo,
el horizonte anhelado,
el arcoiris perseguido,
en un atardecer soñado.
Ahora soy devoto de tu luz.
Sincronizaste el reloj de mi mente,
al profundo latir de tu corazón-
Hiciste a mis miedos huir despavoridos.
Encendiste la energía inagotable del alma.
y la palabra felicidad tuvo valor.
En una tarde simple de los dos,
me enseñaste lo que es el amor
Percibí tu piel, obra de un artista;
tu figura, el logro de un escultor;
tus ojos, como piedras amatistas,
que el mejor orfebre trabajó.
Por eso te nombro joya,
la única dueña de mi amor.